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¿Así serán los conciertos a partir de hoy? Quizás sea una buena alternativa mientras alguien sorprenda con una mejor idea. La consigna de SSD Concerts era reactivar otra de las áreas golpeadas por la cuarentena, la de los artistas, y también ofrecer entretenimiento, cuidando la salud de los asistentes.

El músico inglés de indie rock Sam Fender fue el primer artista en presentarse frente a un público masivo en Newcastle (Inglaterra), también la primera ciudad en realizar este tipo de eventos durante la pandemia. 

El show se realizó al aire libre, en el recién estrenado Virgin Money Unity Arena, que hasta hace unos meses era el hipódromo de Newcastle, con 138 años de historia. El espacio fue modificado para acoger 500 plataformas elevadas y encerradas, preparadas para tener un aforo máximo de 2.500 personas.

Y esa fue la cantidad precisa de espectadores que pudo conseguir una de las entradas limitadas para el show y que se agotaron en minutos, según la prensa inglesa. Cada boleto costó $us 38.

Entre las curiosas medidas de seguridad estuvieron que los fanáticos podían asistir en grupos de máximo cinco personas, que fueron encerradas en 'corralitos' con tres barandas metálicas y plataformas. Además, los espacios privados cumplían con el distanciamiento social.

Para impedir la aglomeración de personas en los puestos de comidas y bebidas, la organización ofreció un servicio para realizar compras por adelantado.

De igual manera, el uso del barbijo era obligatorio al ingreso y al estar en áreas de uso común, como los baños. 

La organización, SSD Concerts, quedó satisfecha con el resultado y la retroalimentación del público, por lo que en agosto y septiembre replicarán la idea con el músico norirlandés Van Morrison y los roqueros británicos The Libertines y Maximo Park.