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El origen del nuevo coronavirus sigue siendo incierto, pero es esencial para entender cómo el virus "invadió la especie humana" en pocos meses, explica una alta funcionaria de la OMS en una entrevista con la AFP.

A finales de marzo, el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, establecieron una tregua informal en la guerra verbal entre las dos grandes potencias sobre el origen de la enfermedad. Pero la tregua se rompió rápidamente.

La administración Trump, que acusa a las autoridades chinas de haber tardado en alertar sobre la epidemia, ahora sospecha abiertamente que China ocultó un accidente de laboratorio que habría sido la causa de la pandemia. Pero Pekín desmiente.

Sin pronunciarse, Sylvie Briand, a la cabeza de la gestión de los riesgos infecciosos en la Organización Mundial de la Salud, considera "interesante conocer el origen del virus para comprender cómo evolucionó".

"Es un virus de origen animal transmitido al hombre. Y, por lo tanto, hay que tratar de entender su adaptación para poder invadir la especie humana", explica, delante de la sede de la OMS en Ginebra.

Los primeros casos de SRAS-Cov-2, virus causante de la enfermedad Covid-19, se comunicaron a finales de diciembre en la región de Wuhan, en China. Desde entonces, la pandemia causó cerca de 300.000 muertes.

Muchos investigadores piensan que el nuevo coronavirus puede haber nacido en el murciélago, pero los científicos creen que pasó por otra especie antes de transmitirse al hombre.

"El virus se multiplicó en estos animales, se transformó poco a poco y, finalmente, dio lugar a una forma de virus" transmisible al hombre, subraya Sylvie Briand, que dirigió el programa de la OMS sobre la gripe H1N1 durante la pandemia en 2009.

Miles y miles de muestras

Rastrear el origen del virus, encontrando cuáles fueron sus huéspedes intermedios, permitiría, según esta científica francesa, "evitar que el fenómeno se reproduzca y fenómenos ping pong" de transmisión entre el hombre y los animales.

Porque "cada vez que hay estas transferencias de una especie a otra, el virus puede mutar un poco y tener un impacto, por ejemplo, en tratamientos o vacunas que pueden no ser lo suficientemente eficaces", explica.

Por el momento, muchas incógnitas persisten. Y esto, a pesar de que ha habido "miles y miles de muestras" hechas, en particular en "muchos animales del mercado de Wuhan", pero también en perros en Hong Kong. Pero estos análisis llevan tiempo.

Estados Unidos y Australia han solicitado una investigación internacional sobre el origen del virus. La OMS instó a Pekín a "invitar" a los demás países para investigar el tema. Poco después, a principios de mayo, China propuso la creación de una comisión bajo la égida de las autoridades sanitarias mundiales para evaluar la "respuesta mundial" al Covid-19, y solo después del final de la epidemia.

Según Briand, estos debates también deberían referirse a la necesidad de "perfeccionar" el sistema de alerta sanitaria de la OMS. "Tenemos que encontrar un sistema que permita lanzar alertas para que la gente se prepare y, al mismo tiempo, decirles si es el peligro es inminente o si va a suceder en unas semanas o en unos meses", resume.