El periodismo deportivo cruceño acaba de despedir a Bismarck Gutiérrez Aguilera, uno de los nombres imprescindibles de una generación que sentó las bases de esta apasionante tarea informativa en Santa Cruz. Junto a referentes como Bernardo Silva Serrano y los ya desaparecidos Bismarck Kreidler Flores, Delfo Limpias, Edgar Durán Peñaranda, Rubén Saldaña, Hugo Díaz Monje, Milton Rodríguez, Roque Peña, Ignacio Zeballos, Enrique Durán y Gonzalo Valenzuela, formó parte de ese grupo pionero que, con esfuerzo y dedicación, construyó un estilo propio de narrar y analizar el deporte en la región.
Su trabajo no solo consistió en informar resultados, sino en interpretar el crecimiento de una sociedad que encontraba en el deporte una forma de identidad, orgullo y proyección. En tiempos donde los recursos eran limitados, su compromiso y creatividad marcaron el camino para quienes hoy ejercen esta actividad en un contexto mucho más amplio y exigente.
La partida de Gutiérrez Aguilera deja un vacío profundo, pero también reafirma la vigencia de su legado. Su ejemplo recuerda que el periodismo deportivo exige más que inmediatez. También demanda rigor, pasión, conocimiento y una conexión genuina con el público. En una Santa Cruz donde el deporte se ha expandido y diversificado, su herencia cobra aún mayor relevancia. Hoy, las nuevas generaciones tienen el desafío de honrar ese legado, elevando la calidad de la cobertura y manteniendo viva la esencia de quienes, como ‘Pepe’, entendieron que contar el deporte es también abordar la historia de su gente.
(*) Pedro Rivero Jordán es presidente del Consejo Editorial