La crisis provocada por más de dos semanas de los bloqueos y protestas ya golpea directamente al sistema de salud y a la población más vulnerable. El Ministerio de Salud alertó este lunes que hospitales de La Paz y El Alto cuentan con reservas de oxígeno medicinal para aproximadamente una semana, un margen crítico considerando que este insumo es indispensable para pacientes en terapia intensiva, neonatos, niños prematuros, mujeres embarazadas y enfermos en estado delicado.
El jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, Mayber Aparicio Loayza, explicó a radio Panamericana que la metrópoli paceña consume cerca de seis toneladas diarias de oxígeno medicinal y depende casi por completo de proveedores externos, principalmente desde Santa Cruz e incluso del extranjero. La interrupción de rutas y el cerco contra la ciudad provocada por los bloqueos ha complicado severamente la reposición normal del insumo.
“Estamos hablando de un elemento vital. Si este abastecimiento se corta, entraríamos en el peor escenario imaginable para recién nacidos, niños y pacientes críticos”, alertó la autoridad.
Actualmente, 28 hospitales de segundo y tercer nivel requieren oxígeno medicinal, y el 90% depende del abastecimiento externo. Cerca del 60% que demanda La Paz y El Alto se logró movilizar en cisternas con oxígeno tras gestiones impulsadas junto a la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y otros actores, pero el Ministerio advierte que este alivio es apenas temporal.
Riesgo para los más vulnerables
La advertencia más dramática apunta a las unidades de terapia intensiva, donde el oxígeno no es un recurso complementario, sino un soporte vital permanente. Aparicio describió escenarios extremos si los bloqueos persisten y no se consolidan corredores sanitarios permanentes. “Imagine un recién nacido prematuro que necesita oxígeno para continuar su desarrollo pulmonar y neurológico. Imagine una mujer embarazada que requiere una cirugía de emergencia y no tenga oxígeno disponible. Ese es el nivel del riesgo”, explicó.
También advirtió sobre el impacto en unidades de terapia intensiva neonatal, pediátrica y de adultos, donde los pacientes requieren suministro continuo durante varios días o semanas.
Ahora faltan alimentos e insumos
La presión sobre los hospitales no termina con el oxígeno. El Ministerio también alertó sobre dificultades crecientes para abastecer alimentos esenciales, especialmente dietas hiperproteicas destinadas a pacientes vulnerables. Niños, adultos mayores, pacientes oncológicos y mujeres embarazadas forman parte de la población que depende de estos suministros hospitalarios.
Aunque por ahora no se reporta desabastecimiento crítico de medicamentos, la autoridad admitió que una prolongación del conflicto también pondrá en riesgo esa provisión.
El Ministerio de Salud pidió garantizar corredores sanitarios permanentes y convocó a una salida dialogada para evitar un colapso hospitalario. “Esto ya no es solamente un problema logístico; es un problema de salud pública”, remarcó Aparicio.