El transporte federado paceño se encuentra este jueves en el segundo día de paro indefinido departamental, que se cumple de manera parcial en algunas ciudades como La Paz y El Alto.
Al igual que en el primer día de esta medida de presión, hay algunos puntos de bloqueos instalados en sitios estratégicos de circulación, pero en otros sectores existe un reducido tránsito de vehículos particulares, taxis, motocicletas y otros motorizados.
Incluso algunos minibuses sindicalizados salieron a trabajar prestando el servicio de transporte público, pero solo por tramos y sin sus letreros identificativos.
Un ampliado departamental de emergencia de los choferes resolvió esta medida de presión por el presunto "incumplimiento de los diferentes acuerdos firmados con el Gobierno", por el desabastecimiento y “mala calidad” de combustibles; y por la “falta de gobernabilidad de las autoridades”.
El miércoles, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, convocó a los choferes al diálogo, aunque no dio una fecha ni sitio de encuentro.
“Si nosotros mismos nos bloqueamos, no es una solución, el transportista quiere ganar su platita día a día, entonces voy a convocar, tengo contacto con todos los dirigentes”, afirmó.
Sin embargo, el dirigente Edson Valdez, en una pasada declaración, aseguró que la dirigencia de los movilizados no asistirá a ninguna invitación del Gobierno sin la presencia de todos los secretarios generales de los choferes del departamento de La Paz.
El paro de choferes se realiza mientras se mantiene el cerco a la sede de gobierno con un bloqueo indefinido de carreteras, liderado por campesinos, que provoca el desabastecimiento de insumos básicos de la canasta familiar, la escasez de combustibles y otros efectos de la extrema medida.