Después de un mes de rehabilitación, Wilson, el niño que perdió tres dedos de la mano izquierda a causa de la explosión de un cachorro de dinamita que cayó en su vivienda durante los conflictos sociales en La Paz, recibió este miércoles el alta médica.
“En coordinación con la trabajadora social y el equipo interdisciplinario estuvimos atentos a todas las necesidades que tuvo el niño. Gracias a Dios, el menor de edad se recuperó favorablemente y nosotros seguiremos acompañándolo para garantizar que no le falte nada”, señaló la jefa de la Unidad de la Niñez y Personas Adultas Mayores, Karine Ponce.
Con una sonrisa y luego de una emotiva despedida del personal médico, Wilson dejó las instalaciones del Hospital del Niño, de la ciudad de La Paz. Durante su internación recordó que hizo varios amigos, aunque manifestó su deseo de regresar a casa para reencontrarse con sus hermanas menores.
“Yo siempre he estado como papá presente, día y noche, pendiente de mi hijo. Toda ayuda es bienvenida; yo siempre confío en el Señor”, afirmó el padre del niño.
El caso de Wilson generó preocupación debido a las consecuencias que los hechos de violencia asociados a los conflictos sociales pueden tener sobre la niñez, por lo que las autoridades reiteraron la importancia de garantizar la protección de este sector de la población.