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Dentro de la presentación del plan de estrategia nacional con el narcotráfico, este viernes, la presidenta, Jeanine Áñez, hizo un recuento de las medidas asumidas para enfrentar a este mal social y nombró a los grupos irregulares que operan en suelo nacional.

Los primeros en ser nombrados fueron el Comando Vermelho y Primer Comando Capital (PCC), ambos de Brasil; también mencionó a la mafia rusa y los cárteles mexicanos Zetas y La Federación; los colombianos Norte del Valle y algunos miembros de las desarticuladas Farc; a este grupo se suman integrantes del peruano Sendero Luminoso.

Áñez enfatizó en el hecho de que Bolivia dejó de ser un país de tránsito de drogas y que poco a poco va al camino de ser productor, algo que no tiene que ocurrir y que es una mala herencia del Gobierno pasado, por lo que como Estado están asumiendo medidas claras de lucha contra el narcotráfico.

Dentro de los grupos arriba mencionados se tienen registradas acciones recientes de violencia como el ocurrido a principios de mes en la cárcel de Mocoví, en Trinidad, en donde miembros del PCC hicieron explotar garrafas dejando reos fallecidos, todo esto por una pugna de poder.

Áñez mencionó que en los últimos tres meses se ha logrado decomisar más de 25.000 toneladas de droga y se detuvo a más de 700 personas ligadas a actividades relacionadas con el narcotráfico.

Nuevo estudio

La autoridad dijo que se tiene planeado hacer un nuevo estudio en el que se definan nuevas cantidades de plantaciones de hectáreas de coca, puesto que se ha denunciado que un buen porcentaje es destinado a la fabricación de sustancias ilícitas. 

Dentro de la comparación de producción de hoja de coca entre el Chapare y Yungas, en este último se tienen datos de que el 90% es usado el mercado legal, indicó la autoridad; mientras que lo que se produce en el trópico cochabambino solo el 10% es para uso tradicional y el restante va para el narcotráfico.