La justicia sentenció a tres años de cárcel a dos mujeres y un hombre acusados de tráfico ilegal de vida silvestre, tras el hallazgo en un establecimiento de expendio de alimentos de más de una veintena de ranas gigantes del lago Titicaca, una especie endémica de Bolivia y Perú que está en peligro de extinción.
El Ministerio boliviano de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente informó en un comunicado de prensa sobre esta sentencia que, según esa entidad, "constituye un precedente en la aplicación de la normativa penal ambiental" y la defensa "del patrimonio natural del país".
Las personas sentenciadas son dos mujeres que deberán cumplir la pena en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes, en La Paz, y un hombre que será encarcelado en el penal de San Pedro, en la misma ciudad.
El caso se originó en un operativo conjunto realizado en febrero pasado, en la comunidad de Huatajata, situada a orillas del lago Titicaca, que comparten Bolivia y Perú, a unos 82 kilómetros de la ciudad de La Paz.
En esa operación participaron la Dirección General de Biodiversidad y Áreas Protegidas (DGBAP), la Fiscalía, la Policía Forestal y de Preservación del Medio Ambiente (Pofoma), la Alcaldía de La Paz, a través del Bioparque Vesty Pakos, la Iniciativa Boliviana de Anfibios (BAE) y el Instituto Público Desconcentrado de Pesca y Acuicultura (IPD-PACU).
El ministerio recordó que durante el allanamiento realizado en un establecimiento de expendio de alimentos fueron hallados 26 ejemplares de rana gigante del lago Titicaca, de los cuales 25 estaban vivos y uno sin vida, "además de un ejemplar congelado cuya especie no pudo ser identificada debido a su estado de conservación".
"Los individuos rescatados fueron trasladados bajo protocolos especializados para su evaluación y custodia temporal, quedando toda la información técnica documentada en el informe elaborado por la DGBAP", señala el comunicado.
Esta especie emblemática (Telmatobius culeus) es considerada la rana acuática más grande del mundo y puede estar presente en profundidades de cien metros, con su piel suave y holgada en forma de saco con pliegues que le permiten respirar en aguas que están a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.
El ministerio señaló que, además de ser una de las especies más emblemáticas del altiplano, la rana gigante "cumple un papel fundamental en el equilibrio ecológico del Lago Titicaca", pero sus poblaciones sufrieron "una drástica disminución" debido a amenazas como "el comercio ilegal para consumo y supuestos fines medicinales".
También recordó que en Bolivia, la especie está clasificada como en "peligro crítico" en el Libro Rojo de la Fauna Silvestre de Vertebrados y, además, está en el Apéndice I de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), "que le otorga el máximo nivel de protección" en el mundo. EFE