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Mientras representantes de diversos sectores discuten si hay condiciones para que se aplique la educación a distancia en Bolivia, un estudio indica que los estudiantes adolescentes y jóvenes no aprenden con la enseñanza virtual en el país porque no cuentan con acceso a las herramientas tecnológicas para este fin.

Según una encuesta de U-Report, iniciativa de Unicef Bolivia, 93,2 % de estudiantes expresaron críticamente que no están aprendiendo ‘nada’, ‘casi nada’, o ‘más o menos’ con las iniciativas de enseñanza virtual que se aplican tanto en la enseñanza privada, como estatal.

De acuerdo con estos resultados, cuatro de cada diez adolescentes o jóvenes no estarían pasando clases por ninguna plataforma de internet, lo que se agravaría en el área rural donde existen menos ingresos económicos y posibilidades de acceso a la web. Estos estudiantes identifican que el costo económico de “conectarse” les impide seguir sus estudios y por eso consideran que una alternativa para que puedan ejercer su derecho a la educación es recurrir a la enseñanza a través del uso masivo de medios como la televisión y la radio. 

Entre algunos de los datos que arroja el informe de U-Report, se encuentra que cuatro de cada diez no ingresan a clases virtuales, 17,2 % señala que el servicio no llega a las zonas donde ellos habitan, 14,2% responde que el costo de las tarjetas es más caro de lo habitual y un 81,7% tuvo alguna dificultad para conseguir tarjetas de recarga.

También se preguntó a ese 39% de adolescentes y jóvenes que no estaban teniendo clases “¿Cómo crees que se podría facilitar el avance curricular?”, 50,6% de ellos respondió con “paquetes más económicos de internet”, 32,6 preferiría los medios masivos.

Para garantizar que niñas y niños continúen con su proceso de aprendizaje, Unicef ve dos vertientes fundamentales que deben ser potenciadas. La primera es que Bolivia debe recurrir a uno de sus medios más accesibles para ofrecer actividades educativas a la niñez y adolescencia de las áreas rurales, la radio; por otro lado, es fundamental ofrecer a los maestros herramientas y metodologías para que ofrezcan clases virtuales de manera más efectiva.

El subdirector departamental de Educación Alternativa y Especial, Rubén Álvarez, coincide en que esta encuesta demuestra que las brechas educativas existen aún para aquellos que tienen conectividad.

Asimismo, se refirió a la declaración de la Defensora del Pueblo, Nadia Cruz, que esta mañana criticó la aprobación del Decreto Supremo 4260 e indicó que en el país no hay condiciones para que se aplique la educación presencial, semipresencial, virtual y a distancia.

 “No existe una disposición sobre la dotación de equipos tecnológicos a las y los maestros, estudiantes, sobre el acceso gratuito a internet, diversificación de medios para garantizar la educación en áreas donde no se cuenta con este servicio ni con el servicio de electricidad para el uso de otros mecanismos como televisión y radio”, observa Cruz.

Al respecto, Álvarez asegura que el Decreto Supremo 4260 es amplio y menciona que hay que esperar el reglamento que se está trabajando. “Tenemos una gran expectativa sobre las especificidades, aunque sabemos que en algunos niveles no va a tener el éxito adecuado, por eso la parte semipresencial tiene que venir acompañado con recursos digitales”, puntualiza.

Si al profesor le das las herramientas, te hará maravillas, el problema es que no se las estamos dando. Se trata de crear accesibilidad, por ejemplo, hay unidades educativas que están generando actividades y están acompañando a sus estudiantes. Pero hay que ser sincero. Si no hay las posibilidades, ya se tendrían que tomar otras acciones.  

La Dirección Departamental de Educación (DDE), ha realizado un diagnóstico del sector en la región. En cuanto a educación alternativa para jóvenes y adultos, se estableció que solamente un 48% tiene acceso a los medios tecnológicos, como celulares inteligentes y computadoras. Y en educación especial, la situación es mucho más crítica, el 82% de una población, que se ubica entre los ocho y los 23 años, no puede utilizar estas herramientas

“Esta población va a tener que enfocarse específicamente en estrategias que tengan que ver con el carácter socioafectivo y se va a tener que trabajar en ello habilidades para la vida, adaptativas y de bioseguridad, porque debe prevalecer la salud. A partir de eso, también se debe trabajar con la familia”, añade Álvarez.