Parte de Bolivia vive el día 43 de un conflicto que pasó a pedir solo la renuncia del presidente Rodrigo Paz a siete meses de su gestión y el gobernador de Oruro, Édgar Sánchez afirmó este viernes que “evidentemente, hay una injerencia política” en la movilización.
“Hay una izquierda radical que está radicando en el Chapare, (pero) no solamente existe de ese lado el interés político de que caiga Rodrigo Paz, sino que también existe del otro lado. Entonces, estos intereses políticos (…) de quiebre constitucional, no solamente son de un lado”, dijo Sánchez en una entrevista con el programa Influyentes de EL DEBER.
Al momento, seis de los nueve departamentos del país todavía presentan más de 90 bloqueos, según información de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Pero “yo creo que la movilización tiene un tanto de desgaste por una razón fundamental: la injerencia del evismo. El evismo está en todos los sectores movilizados y está intentando comandar la movilización, y eso ha desgastado completamente y ha debilitado completamente a la movilización”, agregó.
Consideró que en medio de este “desgaste” de la protesta, el presidente Paz “tiene una posibilidad de solución” mostrando señales de mayor inclusión en su gobierno.
Sin embargo, aseguró que el expresidente Evo Morales no es el que está manejando la movilización, aunque sí es “el principal interesado en que caiga” Paz o en que haya un quiebre institucional.
“Hay un pueblo que está movilizado por las señales negativas que ha hecho el Gobierno, (pero) hoy esa movilización ha sido violentada por el evismo que la está debilitando (…) y creo que esa es una ventaja que puede sacar Rodrigo”, insistió.
Además, el Gobernador está convencido de que la única vía de solución “es seguir intentando dialogar con los movilizados”.
“Para mí, la estrategia del Gobierno está muy bien de resistir y convocar a los movilizados para sentarse en una mesa para solucionar el conflicto. ¿Dónde está la debilidad o la falla? La falla está en los movilizados que no quieren acudir al diálogo y lamentablemente, eso les puede cobrar factura a los que en este momento están liderando, (…) puede costarles muy caro que no vayan a una mesa de diálogo”, alertó.