Bolivia fue agobiada, entre mayo y junio, por un conflicto de 53 días que intentó derrocar al gobierno del presidente Rodrigo Paz y uno de los sectores más afectados fue el sistema educativo, por lo que el calendario escolar podría ampliarse por una semana.
El viceministro de Educación Regular, Juan Carlos Pimentel, dijo que este prolongado conflicto “también ha bloqueado el derecho a la educación de los niños de unos departamentos más que de otros”.
“Esta diferencia nos ha llevado a sugerir a las direcciones departamentales y a las direcciones distritales a que hagan una evaluación bastante detallada y seria de lo que ha acontecido en estos más de 50 días del conflicto social muy brutal contra la educación”, afirmó Pimentel en una entrevista con Btv.
Indicó que “han sufrido más esta embestida” los departamentos de La Paz, Cochabamba, parte de Oruro, Potosí y el norte de Santa Cruz.
“Pero en Pando, Beni, Tarija no hubo mayores conflictos y las clases se han desarrollado normalmente, excepto cuando empezó a escasear el combustible, porque el transporte público también no prestó el servicio necesario y oportuno”, señaló.
Agregó que, incluso, hubo diferencias en distritos de una misma ciudad, como La Paz, donde en la zona Sur las labores educativas “se han desarrollado con normalidad”.
“Entonces, esto nos ha obligado a sugerir a los directores distritales y departamentales que hagan una evaluación (…) e identificando las dificultades se pueda ajustar el calendario escolar”, ratificó.
Sin embargo, la autoridad gubernamental calculó que las clases podrían extenderse solo por una semana.
“Yo estimo que las labores escolares podrían, si se decide ampliar el calendario, prolongarse una semana, no creo que sea más”, afirmó.