El Ministerio de Gobierno reportó que este sábado se levantaron los bloqueos en varias zonas de la ciudad de El Alto. La medida de presión de la Central Obrera Boliviana (COB) y de miembros de la Federación de Campesinos Tupac Katari cumple 44 días y aún mantiene cercado al departamento de La Paz.
En Senkata y en el peaje de la Autopista La Paz-El Alto, dos de las zonas donde se registraron los hechos de mayor violencia, los motorizados circulan sin problemas. En estos puntos, según los reportes oficiales, operaban los llamados Ponchos Rojos junto a grupos delincuenciales.
Mediante publicaciones en sus redes sociales, el Ministerio de Gobierno informó que durante la mañana una multitud de vecinos se movilizó en las calles de Senkata para exigir el retiro de los bloqueadores. Durante la jornada, los ciudadanos increparon directamente a quienes mantenían la medida de presión y les reclamaron: “Déjennos en paz”.
Asimismo, se reportó que en Senkata, en los sectores conocidos como La Riel y el acceso a la planta de YPFB, las vías se encuentran expeditas, lo que permite el paso de vehículos con normalidad. No obstante, en distintos puntos aún permanecen promontorios de piedras, tierra y otros escombros de jornadas anteriores, por lo que los conductores deben circular con precaución.
De igual modo, en el municipio de Viacha el transporte opera con normalidad. El levantamiento de los puntos de bloqueo permite mantener el flujo de pasajeros y favorece el desarrollo de la tradicional feria de la zona, donde productores del área rural comercializan alimentos y otros productos.
Por otro lado, en la zona Ballivián, ubicada en el Distrito 6 y considerada uno de los principales centros comerciales y de convergencia social, los vecinos desarrollan sus actividades con normalidad. A ello se suma la Autopista La Paz-El Alto, que permanece libre de bloqueos y con tránsito fluido, consolidando la recuperación gradual de la movilidad urbana.
Los bloqueos eran dirigidos por comunarios de la Federación de Campesinos Tupac Katari, quienes, según los reportes, obligaban a sus bases a rotar en las vigilias. Los grupos operaban con apoyo de organizaciones delincuenciales que amenazaban con saquear a los vecinos que se oponían al cierre de vías o que mantenían abiertos sus negocios.
El sábado 6 de junio, la Policía reportó que grupos delictivos, que formaban parte de los bloqueadores, agredieron con una piedra a una mujer de 67 años cuando intentaba subir a un minibús en el sector del peaje. Además, el miércoles, en ese mismo lugar, se conoció el caso de dos policías que fueron agredidos por bloqueadores.
Los uniformados vestían de civil y fueron descubiertos cuando los agresores revisaban las pertenencias de peatones y encontraron sus uniformes dentro de sus mochilas.
El viernes, un vehículo policial fue quemado parcialmente y los bloqueadores agredieron a dos policías, cuyos uniformes fueron arrojados al fuego. El hecho se registró en la zona de Río Seco, cerca del lugar conocido como Casa Amarilla.