El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, advirtió que el Ejecutivo agotará las últimas gestiones de diálogo con la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari, una de las organizaciones que protagonizó “bloqueos absolutos” en el país. Anticipó que, si persisten esos bloqueos, el Estado deberá actuar conforme a la ley.
La autoridad afirmó que hay contactos con algunos sectores de la organización campesina, aunque reconoció que las conversaciones avanzan lentamente mientras continúan los perjuicios económicos, productivos y humanitarios ocasionados por los cortes de rutas.
"Se ha recibido el pliego de ellos (Federación Túpac Katari). Es un pliego extensísimo", señaló la autoridad para graficar esos contactos. Los dirigentes de ese sector; sin embargo, anticiparon en las últimas horas que no dialogarán y que esperan que el Ejecutivo responda con prontitud a una "conminatoria".
“Hoy seguramente será una de las últimas oportunidades; hoy, mañana, estos últimos días, porque, si no, vamos a tener que actuar con la ley”, advirtió Oviedo a tiempo de evaluar los resultados del primer acercamiento lugar que tuvo lugar el miércoles con la COB, otro de los sectores que se movilizó en el curso de los últimos 49 días.
El ministro cuestionó que los dirigentes campesinos mantengan medidas de presión que afectan el ingreso de alimentos, al transporte, la industria, a la hotelería y la atención sanitaria. Señaló que cerca de dos millones de habitantes de La Paz y El Alto enfrentan dificultades de movilización y abastecimiento.
También responsabilizó a los bloqueos por la muerte de casi una decena de personas y sostuvo que los responsables de impedir el paso de ambulancias o de atacar vehículos de emergencia deberán responder ante la Justicia.
Oviedo aseguró que el Gobierno mantiene la disposición de resolver mediante el diálogo las demandas sociales que puedan ser atendidas, pero remarcó que no negociará impunidad para quienes participaron en hechos delictivos.
El factor Evo
Respecto al sector dirigido por Evo Morales, que mantiene sus protestas principalmente en el trópico de Cochabamba, el ministro elevó el tono y acusó al expresidente de encabezar una estructura vinculada con el “narcoterrorismo” y el financiamiento de grupos violentos.
Según la autoridad, operadores relacionados con Morales estarían entregando recursos a los puntos de bloqueo, amenazando a dirigentes campesinos dispuestos a dialogar y atacando viviendas de representantes vecinales que se acercaron al Gobierno.
Oviedo atribuyó también a estos grupos la quema de instalaciones públicas en El Alto y aseguró que actuaron bajo instrucciones de Morales y de sus operadores políticos. No presentó durante la entrevista pruebas específicas para respaldar esas acusaciones.
“Es un hombre enfermo por el poder”, afirmó el ministro en contacto con radio Panamericana. Sostuvo que la Justicia deberá investigar el financiamiento y la actuación de los grupos movilizados.
Finalmente, Oviedo calificó a Morales de “cobarde” por permanecer en el Chapare y no comparecer ante la Justicia, y aseguró que el país atraviesa los “últimos estertores” del sistema político que gobernó Bolivia durante dos décadas.