La última vez que el líder de Unidad Nacional (UN) Samuel Doria Medina apareció en un acto oficial junto al Gobierno fue el 30 de abril, desde ese momento a la fecha, el político y empresario boliviano empezó a tomar distancia del Ejecutivo, y en las últimas semanas, mediante las redes sociales, lanzó al menos unas 10 críticas a la gestión del presidente Rodrigo Paz.
Doria Medina reveló que como ya no puede debatir con el Gobierno, utiliza los medios y redes para hacer sus observaciones y algunas propuestas, pero que “ni siquiera las han leído”. El líder de UN, está molesto.
“Yo critico al gobierno (un sano ejercicio democrático) porque las múltiples sugerencias que he hecho para mejorar la economía ni siquiera las han leído. Como no he podido discutir adentro, lo hago en los medios. No soy de los que callan para no malquistarse con los ministros. A mí no me interesa el poder, sino la transformación”, afirmó Doria Medina el 26 de junio a través del Facebook.
El empresario dio ese mensaje como una respuesta contundente a la diputada, Claudia Bilbao (PSC) que expresó su molestia por las críticas que lanzó a algunas medidas de Paz. La legisladora le pidió que se calle.
El presidente Rodrigo Paz, desde que comenzó a gobernar Bolivia, el 7 de noviembre de 2025, lo hizo con el respaldo de Doria Medina y la bancada de la alianza Unidad que se convirtió en parte del bloque oficialista.
No obstante, el enfriamiento de las relaciones políticas entre Paz y Doria Medina, es innegable y hasta los mismos parlamentarios de su bancada hablaron del fin de la alianza, aunque esa versión fue desmentida con premura. Todos esperan que el político de UN emita una postura sobre su relación con el Gobierno.
Los dardos de Doria Medina
La última vez que se vio a Doria Medina en Palacio Quemado fue el 30 de abril cuando el presidente Paz lanzó “Tranca cero” un programa para acabar con los trámites burocráticos en la administración pública.
Nueve días después, el 9 de mayo se reflejó el primer distanciamiento entre Paz y Doria Medina ya que el líder de UN, no fue a la convocatoria que hizo el jefe de Estado en la ciudad de Cochabamba: “Encuentro nacional por el país” y donde participaron seis de los nueve gobernadores, la mayoría de los alcaldes de los 335 municipios, líderes políticos como Jorge Tuto Quiroga, líderes empresariales y representantes de organizaciones sociales.
“No asistiré porque creo que los bolivianos tenemos dificultades serias y no es tiempo de juegos políticos”, decía Doria Medina.
Y justo en esos días, la COB, campesinos de La Paz y los evistas que iniciaron su marcha desde Caracollo a La Paz comenzaban un conflicto con bloqueos y protesta que se convertiría en la más larga de la historia. Exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz,
Ese mes, cuando el conflicto se agravaba cada día más, Doria Medina expresaba su preocupación por las protestas y el gran perjuicio que ocasionaba la medida. Llegó junio y surgieron algunas voces políticas que reclamaron a Samuel por qué no se había pronunciado.
“¿He guardado silencio? En este difícil momento, si no puedes ser parte de la solución al menos no seas parte del problema”, respondió Doria Medina el 3 de junio.
Semanas después, tras la declaratoria del estado de excepción, empezaron las observaciones directas a algunos ministros.
“El ministro de Gobierno (Marco Antonio Oviedo) desconcierta. Anuncia que dará al país la información de “la hora” a la que entrará al Chapare. Parece un chiste. Asuntos tan delicados deberían tomarse con la debida seriedad”, afirmó Doria Medina el 22 de junio y le pidió: “Ministro mantenga la boca cerrada”.
El 26 de junio, observó a todo el Ejecutivo al afirmar que “hasta ahora no se conoce medidas de reactivación. Ojalá que el gobierno no crea, igual que su antecesor, que la economía se arregla sola”.
Esa misma fecha respondía a la diputada Bilbao quien se molestó por las críticas al Gobierno.
Pero en estas dos últimas semanas, el político y empresario lanzó varios dardos contra el Ejecutivo, en especial contra el equipo que maneja los hilos de la economía estatal y pone en ejecución los proyectos.
El 4 de julio, Doria Medina criticó el Presupuesto General del Estado reformulado 2026 que presentó el Gobierno a la Asamblea Legislativa y se quejó porque no dieron cabida a sus sugerencias.
“Había mucho por mejorar en el presupuesto 2026. En lugar de escuchar las sugerencias que se le hicieron, el gobierno prefirió aprobar lo que había preparado, que es insuficiente en todas las áreas: no cambia la situación gravemente deficitaria del Estado, no corta el gasto burocrático incompatible con una crisis como la que vivimos y tampoco toca las empresas inservibles ni la distribución centralista de los ingresos”, se lee en el post del político.
El 7 de julio, Doria Medina no bajó la guardia tras las explicaciones que dio el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, sobre los ítems que mantiene en el PGE reformulado.
“Dice que sí está recortando el gasto de las empresas públicas inservibles. Le pido entonces que me diga por favor el nombre de una sola empresa que se vaya a cerrar gracias al presupuesto que ha hecho. ¿Cerrará el ingenio de San Buenaventura, por ejemplo, que no tiene ningún sentido económico? ¿Alguna otra?”, cuestionó.
También lanzó dardos a los ejecutivos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) porque la escases de carburantes ya es un problema crónico.
“A la insuficiencia de diésel se ha sumado la de GLP. Si esto se debe al “invierno”, como dicen las autoridades de YPFB, entonces mostraría que hacen mal su trabajo, porque el invierno es perfectamente predecible”, afirmó.
“Falta una hoja de ruta para salir de esta crisis. Debería haber un plan detallado y preciso que cambie las condiciones del mercado de hidrocarburos en el país. Y todos deberíamos estar enterados de qué se está haciendo hoy y cuál será el próximo paso”, dijo el líder político.
El 8 de julio se refirió al exgerente de Boliviana de Aviación (BOA) que días atrás viajó a Miami, Estados Unidos, con un boleto en clase ejecutiva por Bs 933.
“El escándalo que ha dado el gerente de BoA sigue creciendo. No solo se fue de vacaciones a los tres meses de comenzar a trabajar, sino que supuestamente pagó un precio irrisorio por un boleto a EEUU”, dijo Doria Medina.
También habló del comportamiento del dólar: “Se está dejando fluctuar el precio del dólar sin bandas mínima y máxima y sin intervenciones del Banco Central para controlar las alzas. La flotación sin suficientes reservas de divisas tiene riesgos. Es urgente constituir un fondo de estabilización con préstamos de los organismos internacionales”, dijo ayer, 11 de julio.
Este domingo, Doria Medina, observó el retraso del Gobierno en la presentación al Legislativo del paquete de leyes estructurales.
“Tuvimos 53 días de postergación de la entrega del “paquete de leyes” que se había anunciado poco antes de los bloqueos. Y ahora resulta que ‘siguen redactando las normas’. Realmente no es mi estilo de resolver los problemas. Me pone un poco enojado”, dijo el político.