El empresario y líder de la alianza Unidad, Samuel Doria Medina, advirtió que el financiamiento de hasta $us 2.800 millones gestionado por el Gobierno ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) corre el riesgo de ser utilizado para sostener el déficit fiscal, en lugar de fortalecer las reservas internacionales y estabilizar la economía.
El pronunciamiento se produce después de que Doria Medina confirmara su alejamiento del Gobierno de Rodrigo Paz y anunciara que su organización asumirá una posición crítica frente a la gestión. El acuerdo político entre ambos sectores duró ocho meses e incluyó respaldo legislativo, asesoramiento y la participación de personas cercanas a Unidad en el Ejecutivo.
“Existe el riesgo de que los 2.800 millones de dólares que el FMI le preste a Bolivia no sirvan por completo para estabilizar las finanzas y hacer crecer las reservas internacionales del Banco Central, sino para seguir financiando el déficit del Estado”, escribió el empresario en sus redes sociales, como reacción a una nota publicada por EL DEBER, que titula: El ajuste fiscal será determinante para el impacto del crédito del FMI.
Para evitar ese escenario, Doria Medina planteó reducir el gasto burocrático, los beneficios de los funcionarios públicos y el tamaño del aparato estatal. Agregó que el ajuste también debe alcanzar a las autoridades políticas.
“Los políticos también tienen que ajustarse. Los elegimos para eso, pero se sabe que quien llega a una situación de privilegio queda atrapado y le cuesta cortarla”, sostuvo.
El dirigente cerró su publicación con una crítica directa a las autoridades: “A las autoridades hay que recordarles a cada rato cuál es su verdadera misión”.
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que el financiamiento negociado con el FMI estará entre $us 2.500 millones y $us 2.800 millones y que el acuerdo formal será anunciado en los próximos días. Más de la mitad de los recursos podría llegar entre finales de agosto y comienzos de septiembre.
A diferencia del riesgo planteado por Doria Medina, Espinoza aseguró que el dinero será destinado exclusivamente al fortalecimiento de las reservas del Banco Central de Bolivia. El Gobierno espera que el convenio también facilite nuevos créditos del Banco Mundial, el BID y la CAF, hasta superar los $us 5.000 millones de financiamiento externo durante 2026. El FMI, entretanto, confirmó que las conversaciones con las autoridades bolivianas continúan.
La advertencia marca una nueva etapa en la relación entre Doria Medina y Paz. Tras retirarle su respaldo político, el líder de Unidad afirmó que apoyará únicamente las decisiones que considere beneficiosas para el país y cuestionará aquellas que, a su juicio, mantengan prácticas que el actual Gobierno prometió modificar.