El secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz, Jorge Santistevan, calificó como una “toma” y un atentado contra la seguridad del Estado por el ingreso de seis federaciones de grupos afines a los cocaleros del Trópico de Cochabamba a instalaciones de la Novena División del Ejército, en el Chapare.
"El Estado Mayor del Pueblo está controlado por los principales dirigentes de las seis federaciones a la cabeza de Evo Morales y el planificador de todo es, precisamente, Juan Ramón Quintana (...) Ellos están planificando lo que va a ocurrir en el Estado y lo que está ocurriendo ahora", indicó el coronel Santistevan en el programa Influyentes de EL DEBER.
La autoridad apuntó que se trata de un delito que atenta contra la seguridad del Estado, ya que organizaciones sociales del Trópico de Cochabamba tomaron la Novena División del Ejército, en Villa Tunari (Chapare). El grupo ingresó a la instancia militar y realizó una inspección bajo la excusa de que dicha división planificaba operaciones contra la vida del expresidente Evo Morales.
Delito contra la seguridad del Estado
"Lo primero que hay que detectar son los delitos en los que ellos incurren. Evidentemente, si usted es avasallado en su propio domicilio por gente que sin autorización penetra en su casa, entonces está cometiendo un delito. Lo mismo sucede en un recinto militar, pero la diferencia es que se agrava porque ese delito lo hace contra la seguridad del Estado", aseguró.
Santistevan advirtió que existe una estrategia de desestabilización contra el gobierno de Rodrigo Paz.
El coronel señaló que el comandante de la Novena División permitió el ingreso de los movilizados para evitar enfrentamientos, debido a la superioridad numérica de los grupos concentrados en el lugar. La movilización se trataba de una caravana de cientos de protestantes, quienes llegaron hasta instancias militares en motocicletas y advirtieron con volver a tomar medidas.
"El ordenamiento jurídico boliviano a estas acciones no considera simples protestas o peticiones. Son delitos contra la seguridad del Estado. El atacar o el introducirse, en este caso han atacado pacíficamente un cuartel militar. ¿Qué significa penetrar sin autorización? Y si encontraran algo que a ellos les pueda provocar una amenaza, con toda seguridad, que destruían el cuartel sin impunidad, es decir, sin ningún miramiento, lo incendiaban el cuartel", expresó Santistevan.
"El comandante se rindió"
La autoridad explicó que el comandante de la Novena División permitió el ingreso de los movilizados a las instalaciones militares debido a la superioridad numérica de las personas concentradas en el lugar y para evitar un posible enfrentamiento.
“En otras palabras, el comandante accedió a sus peticiones, se rindió (...) En el servicio militar, el centinela, que no hace respetar la función de centinela, tiene cárcel. En este caso, y además tiene por mandato de la ley de que tiene la obligación de frenar a todo aquel que no hace caso a la voz de mando de alto", apuntó Santistevan.
Además, sostuvo que el personal militar tenía limitadas posibilidades de reacción frente a la cantidad de personas que rodeaban el recinto.
Según explicó, la unidad militar contaba con menos de 50 efectivos entre oficiales y soldados, destinados principalmente a tareas de seguridad. Añadió que el Comando habría evacuado previamente armamento y municiones para evitar que estos objetos fueran tomados por los movilizados.
“El Comando, seguramente con buen criterio, ha evacuado todos los objetos de valor, como armamento y munición. Solamente está el armamento de la Guardia”, señaló.
Santistevan aseguró que, de haber existido resistencia, los movilizados podrían haber despojado de sus armas al personal militar. En ese sentido, calificó el hecho como un acto de sedición y acusó a grupos organizados de impulsar la toma del recinto militar.
"No hay que culpar a toda la sociedad del Chapare porque hay mucha gente humilde que está sometida por un grupo delincuencial (...) Se configura acá el delito en que un pequeño grupo, ordenado precisamente por una cabeza intelectual, condujo a una banda civil para controlar el cuartel y, prácticamente, hacer el ejercicio libre de la sedición", explicó.
Mira la entrevista completa en el programa Influyentes de EL DEBER, conducido por los periodistas Pedro Rivero Jordán y César del Castillo Linares: