Reportes desde las ciudades de La Paz y El Alto dieron cuenta esta noche del inicio de venta de combustible a los vehículos que esperaron hasta por 4 días y cuyos propietarios tuvieron que dormir en las filas.
Los camiones cisterna llegaron sorpresivamente a las estaciones de servicio y empezaron la distribución del combustible. Las filas empezaron a recorrer rápidamente ante la satisfacción de los conductores.
En horas de la tarde, los campesinos movilizados que cerca la ciudad de La Paz habían advertido que no dejarían pasar ni siquiera a las cisternas, luego de la aprehensión de su máximo dirigente Vicente Salazar. Sin embargo, en horas de la noche, como en otros días, se retiraron de los alrededores de la planta de Senkata y las cisternas pudieron salir.
Pese a que en El Alto el 80% de los vehículos usa GNV, requieren de gasolina para hacer funcionar sus máquinas y por eso se formaron largas filas en los surtidores. En La Paz la situación es diferente, el 90% funciona a gasolina y por tanto las filas tienen como mínimo 10 cuadras de extensión.
Pero la distribución desde Senkata puede paralizarse porque las carreteras están bloqueadas y no llega combustible desde los puertos. Hasta el momento se pudo despachar lo que llega por los ductos, pero ya no llegan las cisternas del puerto de Arica y tampoco desde Santa Cruz.
Ni siquiera los vehículos de la Policía se salvan de la escasez de gasolina. Este miércoles se pudo observar una larga hilera de camionetas de la Policía esperando gasolina en el surtidor de la zona de Sopocachi. Estos vehículos tienen una fila preferencial, pese a eso, no conseguían combustible.