Con tan solo 29 años, la cruceña Mariel Hernández Alba junto a su dupla Geraldinn Gutiérrez, le tocó afrontar varios días de intenso trabajo que culminaron con un primer lugar inesperado, pero muy satisfactorio.
Gracias a esta distinción, Mariel asistirá este año al Festival de Creatividad de Cannes Lions junto a la delegación del Círculo Creativo de Estados Unidos. Allí compartirá experiencias con destacados profesionales hispanos, en una oportunidad que considera invaluable para aprender, crear nuevas conexiones y continuar representando con orgullo sus raíces bolivianas en el encuentro más importante de la creatividad publicitaria a nivel mundial.
¿Cómo ha sido esa evolución profesional en tan poco tiempo?
El año pasado asistí a Cannes Lions representando a Bolivia junto a una delegación del Círculo Creativo Bolivia, organización que cofundé. Fuimos seleccionados en el programa ERA (Equity, Representation and Accessibility), una iniciativa del festival creada para impulsar la diversidad y ampliar el acceso de talentos provenientes de mercados emergentes y comunidades históricamente subrepresentadas. Fue una experiencia profundamente enriquecedora porque nos permitió traer nuevos conocimientos, conexiones y oportunidades para la industria creativa boliviana.
Este año se siente como un paso aún más grande, porque tuve que competir para ganarme nuevamente un lugar en Cannes. Hoy asisto representando a la comunidad hispana de Estados Unidos, pero sin dejar de lado mis raíces cruceñas.
Formo parte de una delegación de creativos latinos orgullosos de nuestra cultura y de todo el camino que hemos recorrido para construir una carrera en este mercado. Es una oportunidad para demostrar que el talento latino tiene mucho que aportar a la industria global.
Incursión en la industria de la publicidad en Nueva York
Mudarse a Estados Unidos fue uno de los mayores desafíos de mi vida y una experiencias más transformadora.
Llegar a Nueva York, la capital mundial de la publicidad me hizo entender que debía trabajar aún más duro para destacar.
Además, trabajar en Estados Unidos implica aprender constantemente sobre una cultura distinta. Entender cómo piensan las personas, qué las motiva, cómo consumen contenido y cómo toman decisiones es parte fundamental de nuestro trabajo. Adaptarse a esa realidad mientras uno mantiene su propia identidad cultural es un desafío diario, pero también una de las experiencias más enriquecedoras de esta profesión.
¿Hubo un proyecto que más te ha marcado como publicista?
Nunca imaginé que tendría la oportunidad de trabajar para marcas tan reconocidas a nivel mundial. Sin embargo, uno de los proyectos que más me marcó fue una campaña para Essie durante mi etapa en Ogilvy New York. La campaña se llamó ‘Nail to the Grind’ y buscaba demostrar la durabilidad de los esmaltes de la marca celebrando el esfuerzo, la disciplina y la perseverancia de quienes trabajan duro para alcanzar sus metas.
Para ello realizamos una colaboración con el New York Liberty de la WNBA (Asociación Nacional de Baloncesto Femenino) y con su icónica mascota, Ellie the Elephant. La campaña incluyó una manicura especial para Ellie y una estrategia digital centrada en su personalidad, estilo y energía. Fue un proyecto muy divertido porque combinó deporte, moda, entretenimiento y creatividad.
Además, me permitió ver muy de cerca cómo se desarrolla una campaña global dentro de una de las agencias más importantes del mundo. Le tengo un cariño especial porque me recordó que esta profesión permite combinar trabajo y pasión, y que las mejores ideas nacen cuando uno disfruta genuinamente lo que hace.
Hablemos de tu identidad cruceña en las campañas publicitarias
Cuando trabajo fuera de Bolivia, represento a todo mi país. Mi identidad boliviana y latina me permite aportar una perspectiva diferente y auténtica a las campañas que desarrollamos. Los latinos compartimos muchas experiencias, valores y formas de relacionarnos con el mundo.
Entendemos la importancia de la familia, la comunidad, el esfuerzo y la resiliencia, y esa sensibilidad nos ayuda a encontrar insights genuinos.Además, quienes llegamos a trabajar en mercados tan competitivos como el estadounidense sabemos de todo el esfuerzo que implica abrirse camino.
Creo que esa combinación de diversidad cultural, empatía y compromiso aporta un valor único a las ideas que desarrollamos para marcas globales.
¿Cómo es el proceso detrás de toda una campaña publicitaria?
Una gran campaña comienza con investigación y observación. Los creativos pasamos mucho tiempo estudiando el comportamiento humano porque las mejores ideas suelen surgir de pequeñas observaciones de la vida cotidiana.
En mi caso, disfruto conversar y debatir ideas con mi compañero creativo. Muchas veces una conversación de varias horas puede llevarnos a descubrir una idea poderosa.
Cada creativo tiene un proceso distinto, y esa diversidad es precisamente lo que hace tan interesante esta profesión.
En cuanto a las habilidades esenciales, considero que la curiosidad es fundamental. También la capacidad de escuchar, observar y mantenerse abierto al aprendizaje constante.
Pero si tuviera que elegir una sola cualidad, diría que es la humildad. La publicidad es una industria muy competitiva y muchas veces está asociada a premios y reconocimientos.
¿Cómo llegan a los escenarios de nivel internacional?
Existen organizaciones, festivales y programas internacionales diseñados para impulsar el talento joven, pero muchas veces no conocemos que están ahí. Uno de los principales objetivos del Círculo Creativo Bolivia es precisamente acercar esas oportunidades a los creativos bolivianos.
Yo tuve que salir del país para descubrir muchas de ellas, y entendí que la falta de información suele ser una de las mayores barreras. Gracias a alianzas con organizaciones como The One Club for Creativity y los LIA Awards, ya hemos logrado que varios bolivianos accedan a experiencias de formación y networking de nivel mundial.
Mi mensaje es simple: sí es posible. Hay talento de sobra en Bolivia. Lo importante es prepararse, ser persistente, buscar oportunidades y creer que nuestro trabajo puede competir al más alto nivel internacional. Nuestra misión es seguir demostrando que la creatividad boliviana existe, tiene calidad mundial y merece ser vista por el mundo.