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Al grito de “¡los bosques se queman y Percy de fiesta!”, un grupo de universitarios y activistas intervinieron anoche la retreta municipal en la plaza 24 de Septiembre.

La irrupción se produjo a las 19:00 como resultado del descontento de universtarios y activistas que habían salido a marchar en demanda de la abrogación del decreto que permitió los desmontes en la Chiquitania, y que, en contraste, se encontraron del lado de la Alcaldía con un ambiente festivo que desentonaba con el luto regional por la pérdida de más de un millón de hectáreas de bosques.

Los estudiantes de Hábitat, y de Arte, de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), e integrantes de colectivos como Mujeres Creando, y la Coordinadora por el Medio Ambiente (Codapma) tenían planificado cerrar su actividad en la catedral, pero fueron atraídos por el tumulto del acto. “¡Los bosques no se queman, los bosques se cuidan!”, repetían como parte de un variado reperterio, antes de ser retenidos por la guardia municipal.

Entonces, un grupo de personas cercano al alcalde Percy Fernández lo ayudaron a salir; sin embargo Angélica Sosa, presidenta del Concejo Municipal, junto a otros funcionarios, se mantuvo en el lugar.

“¿Nosotros fuimos los que no hicimos la pausa departamental? Acá sobraron pantalones”, dijo fuerte y claro, dando por terminado los largos minutos en los que solo se escuchaba a los activistas. Con su intervención intentó calmar a los activistas.

“No les tengo miedo, estoy acá. Unámonos. Nosotros les estamos colaborando (a los chiquitanos) no siendo nuestra competencia”, afirmó. Pero la respuesta de los jóvenes fue contraria.

“¡Sosa mentirosa!”, se les escuchó repetir a coro. La presidenta del Concejo volvió a elevar aún más el tono, al punto que uno de sus allegados le pidió que se calme, tal como se ve en los videos que circulan en redes.

“La rabia tiene que ser aquí al lado, porque es la Gobernación…”, se escuchó decir a Sosa en una frase que quedó inconclusa porque el audio del micrófono se cortó. Durante la semana, Sosa entró en una polémica tras decir que la Gobernación se tardó en declarar el desastre departamental. “Muchachos atrevidos.

Están mandados”, les dijo. Antes de irse, a pedido de los funcionarios, los llamó “cobardes” y ellos en respuesta la llamaron “sinvergüenza”. Muchas de las activistas de esta protesta habían intervenido un día antes el acto en Fegasacruz al que acudió el presidente Evo Morales, con motivo del primer envío de carne a China.