¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

"Andá a la Cancillería para que eviten que vayamos al frente (a la guerra) porque de allá no vuelven"; el último mensaje de su esposo desde Rusia

Jueves, 16 de julio de 2026 a las 15:39
La mujer señala que su esposo fue reclutado en abril y que el 10 de junio perdió comunicación con él.

Una mujer busca ayuda de las autoridades para tener información sobre su esposo, quien fue reclutado el pasado 16 de abril y emprendió viaje, el 24 de abril. Fue enlistado para trabajos de seguridad en el Ejército ruso, pero logró avisarle a su esposa que lo enviarían a la zona de guerra 

"Se quieren amotinar. (...) Andá a la Cancillería para que eviten que vayamos al frente (a la guerra), porque los que van, ya no vuelven", esos fueron los mensajes claros que Erika recibió de su esposo, un joven boliviano, desde Rusia, luego de ser reclutado el pasado 24 de abril para supuestamente trabajar en tareas de seguridad en el Ejército del país euroasiático. Según la mujer, su esposo recibió entrenamiento militar, lo prepararon para estar en primera línea en el campo de guerra contra Ucrania.

El 10 de junio, Erika tuvo el último contacto con su esposo, desde ese entonces vive en total incertidumbre, pues no sabe si su esposo está vivo o muerto.

"Mi marido está allá (en Rusia), él viajó el 24 de abril. (...) No sé nada de él. Lo último que me dijo es que ya se estaba alistando para salir al frente", contó la mujer.

Según ella, su marido le contó que los demás reclutados se querían amotinar, incluso le pidió que denuncie lo sucedido a la Cancillería boliviana, para ver si así se lograba evitar que los manden a la zona de guerra. "Tengo conocimiento que todos los que van al frente ya no vuelven", le dijo el esposo en la conversación del 10 de junio.

Detalla que su esposo aceptó viajar a Rusia para trabajar como guardia. Le dijeron que recibiría entrenamiento para que en última instancia sea enviado a la guerra, en caso de que el Ejercito ruso necesitara más gente. "Todos se emocionaron de ir y como acá en el país no hay trabajo, entonces no le quedó de otra que aceptar", dijo Erika.

Cuenta que el proceso de reclutamiento fue a través de internet. Su esposo llenó un formulario y recibió un mensaje de que había sido aceptado. Le costearon el pasaje, el pasaporte e incluso recibió 400 bolivianos para sus viáticos.

"Ese viaje fue relámpago, fue rápido. Yo la verdad, cuando acordé, dijo: '¡Me salió el viaje, me mandaron el pasaje!', yo no podía creerlo", acotó.

Todo el trámite lo hizo en silencio, sin conocimiento de su esposa, pero cuando ya estaba enlistado recién le informó sobre su plan. "Él era tan reservado, a mí nunca me mostró nada, no me dijo quién era la persona que lo llevaba, no me dio ningún número o algo para que yo (ahora) dé a conocer esa información", lamenta la mujer al no tener datos sobre sus reclutadores.

VEA EL VIDEO:

 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: