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El pequeño de solo un año y cuatro meses que fue diagnosticado, este fin de semana como el tercer caso confirmado de sarampión este año, a su corta edad ya atravesó un calvario por su frágil salud. 

Su padre, Rossel J., un joven de18 años que se dedica a la albañilería, asegura que el infante presentó problemas de salud desde los cuatro meses, cuando fue diagnosticado con dengue. “A esa edad lo llevamos al médico porque tenía una fiebre que no le paraba”, recuerda.

Tras su mejoría, un mes después, tuvo nuevamente fiebre, su nuevo diagnóstico fue neumonía y con estudios complementarios les indicaron que también padecía de anemia. “Con tantas enfermedades, después de un tiempo, mi esposa (Giovana J.) ya no les creía, así que lo retiró del hospital de la Villa Primero de Mayo”, relata Rossel. 

Aunque, luego de unos meses tuvo que volver a buscar asistencia médica porque nuevamente el infante presentó fiebre. Primero fue atendido en el centro de salud Buen Samaritano, luego, por un cuadro de desnutrición moderada, lo derivaron el pasado 19 de noviembre al hospital de niño Mario Ortiz, donde fue internado con sarampión. 

Rossel aún duda de este último diagnóstico y espera estudios complementarios, pues dice que el bebé nunca presentó exantema (erupciones) en la piel, un síntoma típico del sarampión. 

Lo que sí reconoce Rossel es que se descuidaron un poco con la salud del pequeño, pues le colocaron solo la primera dosis contra esta enfermedad, no la segunda, pese a que ya le correspondía. 

El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Marcelo Ríos aclaró que el infante es considerado un caso atípico porque efectivamente no presentó exantemas, pero sí fiebre y otros síntomas de sarampión

Agrega que estos días se le suministró antibióticos y se mejoró su nutrición y en la última revisión se evidenció que “está mejor”. Hoy el bebé cumple 12 días internado en aislamiento en el hospital de tercer nivel. Ríos adelantó que, si su evolución sigue siendo favorable, esta semana se analizará trasladarlo a un hospital de segundo nivel, aunque deberá continuar siendo monitoreado por el centro de nutrición. 

Los padres del pequeño son jóvenes, él tiene 18 y ella 19, son de escasos recursos, solo él trabaja, es ayudante de albañil.

Rossel cuenta que para cubrir los medicamentos y estudios del pequeño empeñó su garrafa, heladera y otros pocos bienes que tenían. “Ya no las pudimos recuperar”, lamenta, Rossel. 

Para las personas que quieran ayudar a la pareja el teléfono de contacto de Rossel es 763-72024.

Sospechosos

El padre también trata de buscar explicación para el contagio de sarampión de su hijo. Dice que nadie cercano a su familia tuvo fiebre los últimos días, aunque aclara que su cuñada, una pequeña de solo ocho años tuvo “granos con ampollitas reventadas” en la piel, ya desaparecieron. Él atribuye esto a un tipo de alergia debido al frecuente contacto que tiene la pequeña con su mascota.

“Todo el tiempo mi cuñada anda alzando a su perro. Quizá le apareció por eso, porque no tuvo otro malestar. Ni fiebre”, asegura.

Ríos añade que aún hay tres personas, contactos de la familia, que son sospechosos de portar sarampión pues presentaron fiebre, aunque ninguno exantemas. Se esperan los resultados de laboratorio que se estima saldrán entre martes y miércoles

37.000 niños sin vacunas

Según datos del Sedes, en el departamento hay 37.000 niños menores de cinco años, que no fueron vacunados contra sarampión. Del total, 22.000 están en la capital cruceña. 

Este fin de semana las brigadas cubrieron cuatro barrios: Las Gramas, Copehuai, La Cabaña y Magisterio para inmunizar a niños. Ríos remarcó que hay 40.000 dosis disponibles en centros de salud para cubrir los grupos de riesgo que no fueron inmunizados contra sarampión.

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