El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, afirmó que la implementación del nuevo sistema de tipo de cambio flexible, vigente desde el 29 de junio, era una medida necesaria para sincerar la economía boliviana, aunque reconoció que el ajuste traerá efectos tanto positivos como negativos para la población y las finanzas departamentales.
La autoridad sostuvo que el país mantuvo durante años un tipo de cambio oficial que no reflejaba la realidad del mercado, situación que, a su criterio, terminó afectando la economía nacional.
"Es un ajuste muy necesario. Estamos viviendo una mentira del tipo de cambio fijo por más de 10 años y, en todo ajuste, hay gente que sufre. Lastimosamente, lo que va a subir es el impuesto inflacionario porque muchos de los productos que son importados pagan el IVA al 6,96 y ahora van a pagar el IVA al 9,70 o al tipo de cambio que esté en el día. Entonces eso va a hacer que seguramente los productos suban y ahí es donde sufre la gente", explicó.
No obstante, indicó que el nuevo esquema cambiario también tendrá efectos mixtos para la Gobernación de Santa Cruz. Señaló que los créditos externos que recibe la administración departamental serán desembolsados bajo el nuevo tipo de cambio, lo que representa un beneficio; sin embargo, las obligaciones financieras con organismos internacionales también deberán pagarse en dólares.
"Hay parte positiva para la Gobernación porque los créditos que tenemos en dólares van a ser desembolsados en eso. Hay parte negativa porque las deudas que tenemos con los organismos internacionales van a ser pagados en dólares. Hay parte positiva también por las regalías que son en dólares. Entonces, se va a ajustar", explicó.
Además, Velasco reiteró que "el ajuste era inevitable" debido a que, según su evaluación, el tipo de cambio oficial dejó de reflejar el valor real del dólar hace varios años.
"Era una medida necesaria, lastimosamente estamos viviendo una mentira de mucho tiempo. El tipo de cambio real no era el oficial desde hace más de tres años y el Bs 6,96 fijo también fue una mentira durante más de 15 años. Si bien nuestra moneda no era fuerte internacionalmente, parecía ser fuerte porque se estaba emitiendo mucho dinero, se estaba eliminando las reservas, se estaba comiendo las reservas y eso es lo que afectó la economía de los bolivianos durante mucho tiempo", finalizó.