Escucha esta nota aquí

Dora Vallejos pasó de vender arroz con pollo en Yapacaní a lograr una fortuna de 150 millones de dólares en solo cinco años. "Si esto no es narcotráfico, ¿qué puede ser?", dijo esta mañana el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, al dar declaraciones sobre la detención de la mujer que anoche fue enviada preventivamente a Palmasola.

Murillo informó que Vallejos no es la cabecilla de ninguna organización de narcotráfico, sino un "palo blanco" y afirmó que hay muchas personas involucradas en este caso, incluidos políticos.

Vallejos fue enviada a la cárcel por decisión del juez cautelar Manuel Baptista, tras una audiencia de casi seis horas en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico.

Cuando el juez le dio la palabra para que haga uso de su defensa material, habló dos minutos. Dijo ser inocente de los cargos que se le imputa y que estaba preocupada por saber que su ganado, en su lechería del norte cruceño, se está muriendo y que sus trabajadores están siendo perjudicados.

Durante la audiencia presentó documentación, sobre la legalidad de sus bienes acumulados, y justificando la manera en que los adquirió. Aseguró que todo lo que tiene es lícito y negó ser una millonaria como se le acusa. Sus abogados tras considerar injusta la decisión judicial presentaron una apelación.

El delito que se le imputó fue el de legitimación de ganancias ilícitas y enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado.