Familiares de los jóvenes bolivianos que fueron reclutados para ir a Rusia, para luchar en la guerra contra Ucrania, revelaron un video en el que se observa al supuesto captor de los muchachos. Es más, una mujer lo identificó como Amador M. A. y aseguró que hasta se reunió con el hombre, para exigir más explicaciones sobre el viaje que iba a hacer su hijo.
Un medio de comunicación local divulgó el audiovisual en el que se observa a un sujeto con gorra, con la documentación de los chicos en la mano, en las oficinas de Migración.
Según la publicación, Amador y otro sujeto de iniciales J.L. eran quienes ofrecían trabajo en Rusia, con beneficios como la ciudadanía rusa, el pago en dólares americanos y una jugosa recompensa en caso de cualquier eventualidad.
Los denunciantes aseguran que ambos no solo convencían a los interesados, sino que también los acompañaban durante los trámites migratorios para facilitar su salida del país y hasta los llevaban hasta la terminal Bimodal, donde los despedían junto a sus familiares.
Desde la Embajada
“No sabemos nada de este sistema de reclutamiento”, afirmó el embajador de Rusia en Bolivia, Dmitry Vérchenko, en un contacto con los periodistas de La Paz. Negó así que su legación esté involucrada en una presunta captación de ciudadanos bolivianos para combatir contra Ucrania.
La declaración se produjo en medio de las denuncias de familias de Santa Cruz que aseguran que decenas de jóvenes viajaron a Rusia bajo ofertas de trabajo y elevados salarios, pero terminaron incorporados a unidades militares. Al menos diez familias de la comunidad Rincón de Palometas, en la provincia Sara, pidieron ayuda para conocer el paradero de sus allegados, algunos de los cuales perdieron contacto después de ser trasladados a la primera línea de combate.
Testimonio
Sin embargo, la madre de uno de los chicos que viajó a Rusia, cuya identidad prefiere guardar en el anonimato, refiere que ella misma se reunió con Amador para exigir explicaciones sobre las funciones que iba a cumplir su hijo, una vez llegando a Europa. Pero el hombre le aseguró que era un trabajo, como cualquier otro.
Pasaron semanas y la señora no volvió a saber de su hijo; y se debe aclarar que no es la única, son un total de 16 bolivianos, según la Cancillería, los que viajaron a Rusia.