La escasez de combustible continúa golpeando a miles de ciudadanos en Santa Cruz. En las provincias y municipios cruceños, el desabastecimiento mantiene en vilo no solo a quienes dependen de sus vehículos para movilizarse, sino también a los productores agropecuarios que necesitan el carburante para trasladarse hasta sus predios y operar maquinaria en plena campaña agrícola.
En Santa Cruz de la Sierra, las largas filas también continúan en varios surtidores, mientras que otras estaciones de servicio permanecen sin combustible, especialmente sin diésel. Los conductores denuncian que deben esperar hasta dos días para lograr abastecerse, una situación que afecta tanto su economía como sus actividades laborales.
Este viernes, en un surtidor ubicado sobre la avenida Piraí llegaron cerca de 30.000 litros de diésel, lo que permitió reanudar momentáneamente la venta del carburante. Sin embargo, la gasolina se agotó durante la mañana, pocas horas después de que se distribuyeran 15.000 litros, debido a la alta demanda.
Uno de los transportistas que aguardaba en la fila lamentó que el volumen de diésel descargado no será suficiente para atender a todos los conductores que esperan desde hace días. Aseguró que la escasez ha reducido la frecuencia de sus viajes y golpeado especialmente al transporte internacional.
"Aguardé durante dos días. Estoy afectado. Recorrí otros surtidores. Recién llegué de viaje y de nuevo debo cargar gasolina. Le pido a las autoridades que se pongan la mano al pecho. Todos los días debo dormir aquí, es incómodo", lamentó.
Municipios afectados por el desabastecimiento
La situación se ha agravado en los municipios del Norte Integrado, cuyos sectores productivos se declararon en emergencia ante la falta de diésel en los surtidores. La Federación de Trabajadores Campesinos de las Cuatro Provincias del Norte Integrado expresó su preocupación por la persistente escasez, que, según sus dirigentes, está afectando gravemente las labores productivas.
Los representantes del sector exigieron al Gobierno nacional una respuesta inmediata al desabastecimiento y advirtieron que la falta de diésel pone en riesgo la producción agrícola y la economía de cientos de familias que dependen del trabajo en el campo.
En Montero y Warnes, las filas se hacen más largas
De acuerdo con reportes de medios locales, desde el 8 de julio volvieron a registrarse extensas filas de vehículos en los surtidores de Montero y Warnes, una situación que ha generado malestar e incertidumbre entre conductores, transportistas y productores.
Este jueves, un fotógrafo de EL DEBER constató la magnitud del problema en Montero, donde largas filas de automóviles, motocicletas y camiones de productores esperaban durante horas para abastecerse. Además de los vehículos, reaparecieron las personas con bidones en mano, con la esperanza de conseguir combustible.
Algunos vecinos aseguraron que la espera supera un día completo y denunciaron que deben sacrificar sus jornadas laborales para intentar cargar carburante. En varios surtidores de Montero, las filas incluso se forman en doble columna debido a la alta demanda.
David Aguilar, presidente de la Federación Regional de Mototaxis 23 de Marzo de Montero, afirmó que el desabastecimiento está perjudicando seriamente al municipio. Explicó que el sector envió una carta al presidente de YPFB solicitando una solución, pero hasta el momento no recibió respuesta.
Asimismo, pidió un mayor control sobre la venta de combustible en bidones, al considerar que existe el riesgo de que parte del carburante sea adquirido para su reventa en el mercado informal. Aguilar tampoco descartó asumir medidas de presión si la situación persiste, aunque reconoció que el estado de excepción vigente prohíbe la instalación de bloqueos.
¿Qué dice el Gobierno al respecto?
Desde el Gobierno, las autoridades atribuyen la escasez de combustible a dificultades logísticas derivadas de los más de 50 días de conflictos que afectaron la distribución. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, ofreció disculpas a la población por las largas filas en los surtidores y aseguró que el país cuenta con suficiente combustible para cubrir la demanda. Explicó que las demoras en el abastecimiento responden a procesos de transporte, distribución y controles de calidad antes de que el carburante llegue a las estaciones de servicio.
En la misma línea, el vicepresidente nacional de Operaciones de YPFB, Víctor Hugo Blacud, reconoció el miércoles 8 de julio que el sistema de abastecimiento aún presenta problemas de fluidez. La autoridad también pidió disculpas a la ciudadanía y señaló que la normalización será paulatina, por lo que estimó que el suministro podría estabilizarse recién hacia finales de julio.