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Bolivia supera los 80 días de confinamiento para la lucha contra el coronavirus. Algunas costumbres sociales han sido prohibidas para evitar un posible contagio, otras nuevas usanzas se han incorporado a la cotidianidad.

La nueva normalidad es la forma de vida a la que se debe adaptar la población, tomando en cuenta la vigencia de normas de bioseguridad que protegen de contagios del Covid 19. 

Acompañan en la nueva normalidad el uso obligado de barbijo, el lavado de las manos con agua y jabón durante 20 segundos y el alcohol en gel, cuando se está en la calle y se llega a la casa.

Las actividades cotidianas regresarán de a poco y dependiendo de la situación sanitaria que se viva. Muchas personas volvieron al trabajo, la salida a los mercados, farmacias y visitas médicas son inevitables. Todo ello se permite en adultos si siguen las normas de bioseguridad que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El médico infectólogo boliviano Juan Saavedra reitera que para salir de esta emergencia sanitaria, para combatir de frente al Covid 19, la población tiene que ser disciplinada con su proceder cotidiano. Se tiene que cumplir lo ya establecido de quedarse en casa para evitar un contagio.

Si por alguna razón válida se tiene que salir a la calle, no hay más que cubrirse la boca y nariz con un barbijo, evitar las aglomeraciones, respetar el distanciamiento físico y al regresar a la casa dejar los zapatos desinfectados en el área de la puerta, lavarse las manos con agua y jabón, cambiarse de ropa y bañarse. Solo así podremos evitar una infección y se derrotará al coronavirus, explicó el galeno.

Añadió que los afectos, que son importantes para la salud emocional, tendrán que esperar. Nada de saludos con el apretón de mano, besos en las mejillas y abrazos, pues se debe respetar el distanciamiento físico de un metro y medio a dos metros entre las personas.



Afectos prohibidos

Muchos echan de menos los saludos, desde el cálido apretón de mano, hasta el efusivo abrazo, sin desechar el beso en la mejilla. Y es que los afectos en los humanos no pueden ser proscritos. En el caso de la cuarentena y como parte de la nueva normalidad, esperarán hasta que se restablezca la cotidianidad.

El grupo musical español Vetusta Morla compuso una canción que refleja la importancia de los afectos, los saludos y muestras de cariño. Dice que "si hay algo que nos ha pillado por sorpresa con la llegada y asimilación de la pandemia del coronavirus ha sido la lejanía cercanía. El querer y no poder, a pesar de que las nuevas tecnologías ayudan a ver los rostros amados. El cálido abrazo y el beso han sido prohibidos para preservar la salud, porque el afecto no se entiende sin el roce; sin embargo, hemos de acostumbrarnos, porque la próxima vez que nos encontremos con nuestro seres queridos será con distancia de por medio".

Los artistas reflexionan en la letra sobre los afectos que volverán, tarde o temprano, porque la vida no se entiende sin ellos. Claro, cuando se haya vencido al virus que ha cambiado parcialmente la vida.