Escucha esta nota aquí

Luce tranquilo a pesar del ajetreo que se siente en su oficina. Restan apenas unas horas para que el primer voto sea emitido y el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) abre el diálogo sin mayor protocolo, pero, sobre todo, sin perder más tiempo. “Adelante, por favor”.

_¿Cómo llega el TSE a este día cuando se reconfigura el poder regional a través del voto?
La elección del 7 de marzo cierra el ciclo electoral en Bolivia que comenzó con la elección de 2020 con la recomposición del poder Ejecutivo y Legislativo. Ahora se recompone el poder local.

Es, por tanto, una elección decisiva que se preparó con responsabilidad, con seriedad técnica, con imparcialidad política y buscando la máxima transparencia.

_¿Cuál es la importancia de estas elecciones desde el punto de vista de la democracia? 
En clave de crítica, hubo gente que pidió al TSE designar a las autoridades ante las impugnaciones.

La democracia, ciertamente, requiere más elementos que una elección, pero sin una elección limpia, transparente, competitiva, plural, —como la que tuvimos en 2020 y como la que vamos a tener— no hay posibilidad de sostener un proceso democrático.

Con respecto al trabajo de registro de postulantes, la legislación electoral prevé que se impugnen candidaturas y sobre ellas se aplicó una justicia electoral rápida.

Si nos concentramos únicamente en el Tribunal Supremo Electoral, son más de 70 demandas de inhabilitación que han sido procesadas y todo ese trabajo jurisdiccional ha sido concluido antes de la elección.

_¿Cuántas demandas procesaron los tribunales departamentales?
Al Tribunal Supremo Electoral llegan las demandas que han sido apeladas, por lo tanto, hay un número mucho mayor de demandas que han sido planteadas de los tribunales departamentales. Lo importante es que todas ellas han sido tratadas con seriedad, independientemente de que el candidato sea figura con notoriedad.

_¿Qué hubiese pasado si el TSE fallaba contra la candidatura de Reyes Villa, casi sin tiempo para reemplazar candidatos?
No corresponde entrar en un escenario hipotético; sin embargo, es uno de los elementos de reflexión y del debate que pueden generarse luego de la elección es un análisis sobre ciertos plazos. El hecho de que las impugnaciones a candidaturas puedan presentarse a tan poco de la jornada electoral, ha demostrado que puede ser un elemento problemático que, probablemente, requerirá que la fase de las impugnaciones termine en una fecha mucho más alejada de la jornada de votación. Estos temas son que el país puede y debe discutir luego de la elección.

_¿Esto quiere decir que se ha hecho un examen autocrítico? ¿Habrá que ajustar la ley?
Es la aplicación de lo que señala la ley y es saludable que, a partir de las experiencias que van teniendo, los países con sus normas, algunas de ellas puedan ser ajustadas para resolver problemas que se hayan podido observar en un proceso electoral.

_Si el contenido de la actual ley electoral hubiese estado vigente el siglo pasado, ni Víctor Paz Estenssoro ni Hernán Siles hubiesen podido ser elegidos por efecto de las restricciones de residencia. ¿No cree usted que se deben hacer ajustes?
Hay varios elementos que pueden ser puestos en el debate y eso puede ser legítimo. Creo que si se encara un proceso de reformas electorales, lo aconsejable es que se haga en una etapa distante de cualquier proceso electoral, que se pueda sopesar las experiencias que se han tenido, que se busque el mayor consenso posible para efectuar una reforma electoral. Estas son las condiciones básicas para el éxito de una reforma.

_¿El TSE sintió algún tipo de presión de algunos candidatos? ¿De otros poderes?
Bolivia vive una etapa de intensa polarización política, social y regional. Ello tiene y constituye el marco en el cual se están desarrollando los procesos electorales. Lo importante es que el Tribunal Supremo Electoral actúe con distancia frente a las organizaciones políticas, afirmando su independencia frente a los otros poderes del Estado. En el proceso electoral de 2020 y en el proceso electoral de 2021, hemos adoptado todas nuestras decisiones en el marco de la ley y con imparcialidad.

_¿Es conveniente que el Tribunal Constitucional o el Tribunal Supremo de Justicia emitan opiniones que tengan que ver con los derechos políticos y comicios cuando está en marcha un proceso electoral?
Hay un ordenamiento jurídico y el Tribunal Supremo Electoral va a ser siempre respetuoso de un estado de derecho, es decir, que las competencias, de las atribuciones de los otros poderes y de las otras instituciones y también dentro de ese marco va a ejercer a plenitud sus atribuciones.

_El sistema de conteo rápido, Direpre, ha sido cancelado en 2020 y este año no correrá porque no existe la experiencia necesaria. ¿El TSE piensa que es posible reponerlo, tomando en cuenta que es un mecanismo de transparencia?
Los sistemas de difusión de resultados preliminares pueden tener un espacio en los procesos electorales, lo importante es que si se lleva adelante uno de esos mecanismos se tenga plena certeza y seguridad de que se va a tener el volumen suficiente de información y en el tiempo adecuado en el cual se pueda procesar esa información. Más allá de ese tema, el sistema de cómputo en Bolivia ofrece los máximos elementos de transparencia.

Cuando la mesa se cierra, a las 17:00, empieza un conteo que es público, al cual puede asistir cualquier ciudadano. Cuando concluye el conteo de votos, los jurados llenan el documento fundamental del proceso electoral, el acta de escrutinio y cómputo. Este documento puede ser fotografiado por cualquier ciudadano y las organizaciones políticas van a tener una copia. A partir de ese momento, el acta es enviada a los tribunales electorales departamentales con una adecuada cadena de custodia.

Se hizo un rediseño el año pasado con respaldo de la asistencia técnica internacional (y ahora), cuando llega el acta al Tribunal Electoral Departamental ésta es transcrita y luego es puesta a consideración de la sala plena del tribunal departamental en presencia de delegados de organizaciones políticas; en ese momento se valúa la validez jurídica del acta, si se da curso a la aprobación del acta, ésta va a ser subida y por lo tanto cualquier ciudadano podrá comprobarla a través de la internet. Están dadas las condiciones para la transparencia y la verificación del proceso de cómputo.

_¿Es posible agilizar el conteo oficial para mejorar la transparencia? ¿Hasta cuándo se tendrán los resultados?
Bolivia tiene uno de los cómputos oficiales más rápidos de América Latina. El haber concluido el computo de una elección presidencial en cinco días coloca al país en la vanguardia de la conclusión rápida de un cómputo departamental, de un cómputo nacional. En otros países, este proceso puede demorar semanas y en algunos meses.

Sin embargo, una de las lecciones aprendidas del proceso electoral 2020 es la necesidad de que en el proceso de cómputo oficial se pueda entregar de manera más ágil los primeros resultados. Tenemos esa ventaja, la experiencia del año pasado, pero tenemos también una desventaja y es que en esta oportunidad hay que hacer el cómputo de cinco franjas, cuando el año pasado hicimos el cómputo de dos.

_¿Pero qué les diría a las personas que están exigiendo el conteo rápido?
En Bolivia nunca se ha realizado un proceso de difusión de resultados preliminares en una elección de alcance departamental y municipal. Lo importante es que tenemos un sistema de cómputo que es seguro, confiable y va a avanzar de manera rápida.

_¿Considera usted que el padrón es plenamente confiable, plenamente robusto?
Bolivia tiene un padrón electoral sólido. Así lo señaló la auditoría que efectuó la Organización de Estados Americanos y en los informes de observación de 2020 no existe ningún tipo de observación seria sobre la calidad y la confiabilidad del padrón.

_¿Por qué no se hizo la contrastación de los datos entre Sereci y el Segip?
Se realizaron todas las pruebas de contrastación. Hay que señalar que el padrón electoral boliviano tiene toda su información biométrica, desde ese punto de vista es una base datos que no tiene comparación con otras en el país porque todos los registros que están en el padrón electoral tienen las 10 huellas que hemos colocado los ciudadanos en el momento del registro, por lo tanto, no existe la posibilidad de que exista una persona que esté dos veces registradas en el padrón.

_¿Hay una relación de amor y odio con el Segip? ¿Por qué, hasta ahora, los sistemas con el Serecí (Servicio de Registro Cívico) no están integrados?
Esta es una pregunta hipotética. No tenemos ese cuadro ni ese marco legal. El Tribunal Supremo Electoral es muy abierto y por eso tenemos abiertos los laboratorios de integridad electoral que permiten a cualquier organización política, social, regional; a cualquier ciudadano, verificar la consistencia del padrón.

_Pero se requiere de un especialista para visitar ese sitio.

No se trata de un sistema sencillo; tiene un alto grado de complejidad; estamos hablando de una base de datos que tiene más de siete millones de registros. Es un sistema bastante complejo.

_Y dinámico por las personas que fallecen cada día...
Tiene un grado de actualización muy elevado. En 2020, se hizo un proceso de depuración de fallecidos muy exigente. Se hizo el contraste con la base de datos del registro civil, pero también con datos de otras instituciones.

_En 2019, el informe de la OEA y una declaración de Marcel Guzmán de Rojas (Neotec) a CNN señalaron que el padrón que se usó entones tenía habilitados e inhabilitados. ¿Cómo se subsanó este tema?
El padrón electoral tiene un listado de personas que están inhabilitadas, lo que es diferente al registro de ciudadanos depurados. Los registros depurados corresponden a personas que han fallecido. En el caso de personas inhabilitadas se trata de personas que no votaron en los últimos procesos electorales, pero que pueden solicitar ser dados de alta. Son dos categorías diferentes y el TSE, en esta gestión, ha trabajado de una manera muy seria en los procesos que nos permite tener un padrón actualizado.

_¿Qué lecciones se aprendieron de la pandemia? ¿Porque postergar en 2020 y no en 2021?
En 2020 nos enfrentábamos todos a un fenómeno de características novedosas, desconocidas en sus efectos y todos los países en América Latina postergamos las elecciones frente a este desafío para saber cómo podíamos encarar. En 2021, los países, que tienen elecciones en América Latina, han mantenido la fecha. Lo hizo, Ecuador, El Salvador, lo hará Honduras a mediados de marzo y Perú, con su elección presidencial, el 11 de abril.

Ninguno modificó su elección, en parte porque Bolivia demostró que es posible llevar adelante una elección y al mismo tiempo garantizar la salud pública.

Comentarios