Tras la realización de la segunda vuelta electoral para la elección de gobernadores en cinco departamentos, el carnet de sufragio retoma su papel central en la vida cotidiana. Desde este lunes, su presentación será nuevamente obligatoria para acceder a diversos trámites, tanto en instituciones públicas como en entidades privadas.
La aclaración fue realizada por el presidente del Tribunal Supremo Electoral, Gustavo Ávila Mercado, quien precisó que el control se actualizará con el último proceso electoral. “Hasta el día de ayer se solicitaba el certificado del 17 de agosto y, a partir de mañana, se exigirá el del proceso electoral de hoy. No es necesario que los ciudadanos presenten los dos certificados”, explicó en entrevista con Bolivia TV.
El carnet de sufragio es el comprobante que certifica que una persona cumplió con su deber de votar o justificó su inasistencia. Su importancia radica en que Bolivia establece el voto como obligatorio, un principio recogido en la normativa electoral con el objetivo de garantizar una participación amplia y representativa en la democracia.
Esta obligatoriedad no implica sanciones penales, pero sí restricciones prácticas: quienes no votan y no justifican su ausencia pueden enfrentar limitaciones para realizar trámites bancarios, cobrar sueldos en entidades públicas o acceder a ciertos servicios administrativos durante un periodo determinado. En ese contexto, el carnet de sufragio funciona como una constancia necesaria para la vida diaria.
La reactivación de su control ocurre en un escenario donde las autoridades evalúan positivamente la jornada electoral. Según el reporte preliminar, el 99,87% del material electoral —8.962 maletas— fue distribuido con éxito en 1.138 recintos habilitados en los cinco departamentos donde se llevó adelante la segunda vuelta.
El balance general da cuenta de un proceso “organizado y ordenado”, con apertura de mesas en su mayoría a partir de las 8:00. En departamentos como Tarija y Chuquisaca, el 100% de las mesas ya estaban funcionando antes de las 8:30, mientras que en Oruro se alcanzó ese porcentaje hasta las 9:00.
A pesar de este desempeño, se registraron incidentes puntuales, como la falta de jurados en algunas mesas en Santa Cruz —por ejemplo, en Quimome— o la imposibilidad de instalar una mesa en San José de Chiquitos debido a particularidades de la comunidad menonita. Sin embargo, las autoridades señalaron que estos casos fueron atendidos oportunamente.