El avance sostenido del dólar bajo el nuevo régimen de tipo de cambio flexible ya comienza a sentirse en el bolsillo de los bolivianos. Para la economista Jimena León, el incremento de la cotización es parte de un proceso de ajuste necesario para que la economía encuentre un nuevo equilibrio, aunque advierte que este escenario también exige un reajuste de los ingresos familiares para evitar una mayor pérdida del poder adquisitivo.
La cotización del dólar flexible alcanzó los Bs 11, manteniendo una tendencia alcista desde la implementación del nuevo esquema cambiario. Según León, el mercado aún no ha logrado equilibrar la oferta y la demanda de divisas, por lo que considera probable que el tipo de cambio continúe subiendo en el corto plazo.
"Desde que se implementó este régimen no hemos tenido ningún día de retroceso. Lo máximo que hemos visto es que el tipo de cambio se mantenga, pero la tendencia sigue siendo hacia arriba porque todavía no existe un equilibrio entre la oferta y la demanda de dólares", explicó.
La economista sostuvo que, aunque para la población el alza del dólar genera incertidumbre y encarece el costo de vida, desde el punto de vista económico el ajuste era inevitable tras años de mantener un tipo de cambio fijo.
Reajuste de precios
León señaló que el nuevo tipo de cambio ya se está trasladando a los precios finales de los productos, proceso que considera parte del reacomodo de la economía.
Como ejemplo, mencionó el incremento en el precio del pollo, que pasó de alrededor de Bs 12 a Bs 17 por kilogramo en pocos días. A su juicio, estos nuevos valores reflejan el ajuste que debía producirse con el cambio de régimen cambiario.
"Tenemos que entender que estamos viviendo un reajuste de precios. Es una medida fuerte, pero necesaria para alcanzar un nuevo equilibrio en la economía", afirmó.
En ese sentido, anticipó que la mayoría de los bienes continuará ajustando sus precios durante las próximas semanas, debido a que apenas han transcurrido tres semanas desde la entrada en vigencia del dólar flexible.
Persisten las presiones sobre el dólar
La economista explicó que la banca está comprando diariamente alrededor de 15 millones de dólares mediante las liquidaciones de exportación, pero la demanda privada estructural alcanza aproximadamente los 20 millones de dólares por día, sin considerar la importación de combustibles.
Ese déficit de unos cinco millones de dólares es cubierto por el mercado paralelo y las plataformas digitales de intercambio, lo que, según León, ha evitado que la cotización escale aún más.
"Si no existiera el mercado digital, hoy el dólar estaría entre Bs 11,50 y Bs 11,90", aseguró.
Añadió que el mercado formal actualmente cubre cerca del 72% de la demanda de divisas, mientras que el resto continúa siendo abastecido por mecanismos alternativos.
Más exportaciones y remesas
Para reducir la presión sobre el tipo de cambio, León considera indispensable incrementar el ingreso de dólares al país.
Explicó que el régimen flexible no genera divisas por sí mismo, sino que únicamente refleja el comportamiento de la oferta y la demanda. Por ello, identificó cuatro fuentes principales para aumentar el flujo de dólares: exportaciones, inversión extranjera, remesas y endeudamiento externo.
Sin embargo, precisó que las medidas con efecto más inmediato son el incremento de las exportaciones y las remesas familiares, mientras que los recursos provenientes de créditos internacionales tardarán todavía varios meses en ingresar.
También recomendó que el Gobierno dialogue con los exportadores para acelerar la liquidación de divisas y así reducir las expectativas de nuevas alzas.
"Si las personas creen que el dólar seguirá subiendo, preferirán guardarlo antes que venderlo. Eso reduce la oferta y alimenta nuevamente el incremento del tipo de cambio", advirtió.
Ajustar salarios para proteger el poder adquisitivo
Uno de los principales planteamientos de la economista es que el ajuste de precios debe ir acompañado por un incremento de los ingresos de los trabajadores.
León afirmó que si las empresas elevan sus ingresos debido al aumento de los precios, parte de ese beneficio también debería trasladarse a los salarios para evitar que las familias continúen perdiendo capacidad de compra.
"Así como hablamos de un reajuste de precios en los productos, también tiene que haber un reajuste en los ingresos reales de las familias. Si eso no ocurre, vamos a seguir empobreciendo a unos mientras otros se enriquecen", sostuvo.
Dólar podría acercarse a Bs 12
Respecto a la evolución del mercado cambiario, León estimó que el dólar flexible podría ubicarse entre Bs 11,50 y Bs 12 en el corto plazo, aunque aclaró que ese escenario dependerá de factores como el ritmo de liquidación de exportaciones y las medidas que adopte el Gobierno para fortalecer la oferta de divisas y contener las expectativas del mercado.
La economista insistió en que frenar la incertidumbre será clave para evitar una mayor presión sobre el tipo de cambio y moderar el impacto del dólar en los precios de la economía.