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De acuerdo con las proyecciones del Presupuesto General del Estado (PGE 2021), ya aprobado por Diputados y que ahora es tratado en Senadores, el Gobierno contempla pasar de un decrecimiento de la economía (-10%) a un 4,8% en el crecimiento del Producto Bruto Interno (PIB), para la próxima gestión.

Desde el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas indicaron que este crecimiento se apoyará en la inversión pública, considerada clave para reactivar la economía del país, en la reducción del gasto corriente y en garantizar los recursos para el pago de los bonos sociales que permitirá un mayor consumo y una redistribución de los ingresos.

El PGE 2021 modificado contempla una inversión pública de $us 4.011 millones, un 17% más ($us 3.442 millones) al elaborado por la administración de la expresidenta Jeanine Áñez.

De acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas la nueva Ley Financial proyecta que, del total de la inversión pública programada para el próximo año, el 36,2% se destinará a proyectos de infraestructura como transportes, comunicaciones y recursos hídricos; mientras que el 34,9% será para el sector productivo para impulsar proyectos estratégicos como energía, agropecuaria, minería, industria, hidrocarburos, turismo; en tanto, que el 24,9% se destinará al sector social y un 4% se asignará a proyectos multisectoriales.

El ajuste al PGE 2021, proyecta una reducción del gasto corriente para pasar de Bs 51.987 millones, anteriormente planteado, a unos Bs 47.841 millones.

En cuanto, a la participación de los empresarios, el presidente Luis Arce, subrayó, durante la inauguración de Feicobol, que importan los pequeños, medianos y grandes empresarios.

Una mirada optimista

Waldo López, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, sostuvo que el crecimiento proyectado por el Gobierno es muy optimista y que para cumplir con estos porcentajes la clave, más allá de la inversión pública, será la participación del sector privado como generador de nuevos puestos de trabajo.

López sostuvo que el Ejecutivo es muy cauto en sus proyecciones de cierre de fin de año, pues a su criterio 2020 terminará con un -6% respecto al crecimiento del PIB, mientras que para 2021 el mismo no superará el 4%.

El economista, Jaime Dunn, coincidió con López y remarcó que esta mejora del PIB es posible por la fuerte inversión pública, pero hizo hizo notar que el PIB es un dato que no explica el desarrollo y la calidad de vida de las personas, por lo que se debe ser cautos al abordar el tema.

Mientras que, para Germán Molina, analista económico, los datos que maneja el Ejecutivo son reales, pues desde su perspectiva la inversión pública junto con la inyección de recursos, que potencia el consumo, en un mercado chico como el boliviano son determinantes para modificar la macroeconomía y mejorar el crecimiento.



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