Escucha esta nota aquí

Después que el ministro de Economía, José Luis Parada, anunciara la postergación del pago del Impuesto a las Utilidades Empresariales (IUE) en beneficio de los contribuyentes catalogados como “Resto” (que excluye a los grandes y a los principales contribuyentes, Graco y Prico respectivamente), saltaron las alertas entre las corporaciones de 'mayor peso' en Bolivia debido a que consideran que se debe incluir a todas las empresas en el diferimiento para evitar el debilitamiento de las cadenas de producción y valor de las cuales dependen miles de pymes.

La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) puso la demanda sobre la mesa y rechazó que las empresas enmarcadas como Prico o Graco tengan que abonar el IUE a Impuestos Nacionales hasta el 29 de mayo. "Estas empresas son además el pilar de las exportaciones, la fuente principal de inversiones y el motor de la innovación a nivel nacional", apuntó Fernando Hurtado, presidente de la entidad, al exponer su inconformidad que también fue puesta en una carta enviada a la presidenta Jeanine Añez.

A nombre de las empresas, Cainco evidenció que debido a la situación de emergencia sanitaria nacional, muchas empresas de estas categorías se han visto imposibilitadas de trabajar durante la cuarentena y se encuentran en una situación financiera muy complicada por no tener ingresos, pero sí innumerables obligaciones en materia laboral, administrativa y comercial.

Si bien esta medida no afecta a actores del sector industrial (cuyo cierre se da a fines de junio y principios de julio), el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Ibo Blazicevic, manifestó que coinciden con la postura de otros empresarios considerando que los decretos deben tener carácter universal y deben aplicarse sin hacer preferencias.

Para el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Rolando Kempff, si bien se han generado medidas donde se trata a las empresas por igual, se debe entender que hay muchas que tienen dificultades para sus cierres y solventar el pago de salarios (incluidas las Graco y Prico).

"El tema de la pandemia es complicado y así como hay que cuidar la salud del ciudadano, también hay que atender la salud de las empresas y se les debe dar alivios para que continúen contribuyendo al desarrollo del país con inversiones y empleos, más ahora que son momentos difíciles y en lo que se habla de recesión", expresó Kempff.

Los contribuyentes más grandes, los Graco y Prico, que son 5.440 empresas registradas, son responsables del 80% del total de la recaudación tributaria, los restantes 400.000 contribuyentes aproximados (Régimen General y Regímenes Especiales), aportan con solo el 20%, de acuerdo con datos que guarda el Servicio de Impuestos Nacionales.