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La falta de diésel golpea al transporte interdepartamental en plena temporada alta de viajes

Domingo, 19 de julio de 2026 a las 14:36
Los buses deben hacer filas por varios días para cargar combustible/Foto: Ricardo Montero

La ampliación de las vacaciones de invierno elevó la demanda de pasajes, pero las empresas de buses operan con hasta la mitad de su flota por la escasez de combustible. Conductores denuncian que pasan hasta tres días en filas para abastecerse y exportadores alertan sobre un impacto en la cadena logística.

La ampliación de una semana del descanso pedagógico de invierno disparó la demanda de pasajes en la Terminal Bimodal de Santa Cruz. Sin embargo, el incremento de viajeros coincide con un problema que continúa limitando las operaciones del transporte interdepartamental: la escasez de diésel.

Desde las primeras horas del día, decenas de personas acudieron a las empresas de transporte con la intención de viajar, principalmente hacia La Paz y Cochabamba, pero se encontraron con una oferta reducida de buses y pasajes cada vez más difíciles de conseguir.

"Hay más gente. Han subido los pasajes. Para La Paz están entre 300 y 400 bolivianos y para Cochabamba, alrededor de 250 bolivianos. Hay buses, pero no tenemos combustible. De los 15 buses, estamos sacando ocho", relató un representante de una empresa de transporte.

El problema, aseguran los operadores, no es la falta de pasajeros sino la imposibilidad de garantizar la salida de los vehículos por la incertidumbre en el abastecimiento de diésel.

Menos buses en circulación

Las empresas explican que, en condiciones normales, despachan entre 10 y 15 buses por destino, pero actualmente solo logran poner en circulación entre cuatro y cinco unidades, dependiendo del combustible que consigan durante la jornada.

"Antes podíamos vender un pasaje para la tarde con total seguridad. Ahora primero esperamos que el bus logre cargar diésel y recién vendemos los boletos. A veces los pasajeros se molestan porque no sabemos si el vehículo podrá salir", comentó una trabajadora de una empresa de transporte.

Otra operadora señaló que actualmente solo realizan tres o cuatro salidas diarias, cuando en temporadas similares llegaban a despachar hasta 15 buses.

La menor disponibilidad de vehículos, sumada al aumento de la demanda por las vacaciones escolares, también se refleja en el costo de los pasajes. Un viaje a La Paz puede costar entre 300 y 400 bolivianos, mientras que el boleto hacia Cochabamba alcanza los 250 bolivianos, dependiendo del tipo de servicio.

Choferes hacen hasta la mitad de los viajes

Los conductores también sienten el impacto de la escasez de combustible. Afirman que en esta época del año, considerada una de las de mayor movimiento de pasajeros, deberían realizar entre cuatro y cinco viajes, pero actualmente apenas logran completar dos recorridos, en el mejor de los casos.

La principal causa, explican, son las largas esperas en los surtidores, donde deben permanecer entre una y dos noches para conseguir diésel, reduciendo significativamente el tiempo disponible para operar.

Aunque en algunos surtidores disminuyeron las filas para adquirir gasolina, el diésel continúa siendo el combustible con mayores problemas de abastecimiento.

Transportistas denuncian que todavía deben esperar entre dos y tres días para cargar sus tanques, mientras largas filas de camiones, buses y maquinaria se extienden por varias cuadras en distintos puntos del país.

La situación mantiene en alerta a diversos sectores económicos que dependen del transporte para mantener sus operaciones.

Exportadores alertan por retrasos

La Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de La Paz (CAMEX) advirtió que la normalización del suministro de diésel es urgente, ya que la escasez está frenando la producción y afectando tanto a las exportaciones como a las importaciones.

Según la entidad, la falta de combustible dificulta el traslado oportuno de contenedores hacia los puertos, generando retrasos en toda la cadena logística. Además, estima que alrededor del 60% de las unidades destinadas a la logística de exportación se encuentran afectadas por el desabastecimiento.

El representante del transporte pesado, Pedro Quispe, sostuvo que los volúmenes de combustible importado siguen siendo insuficientes para cubrir la demanda nacional y pidió al Gobierno garantizar un mayor ingreso de diésel al país.

Mientras tanto, las filas en los surtidores continúan siendo parte del panorama diario y reflejan una crisis que ya no solo afecta al transporte de pasajeros, sino también a la producción, las exportaciones y el abastecimiento de mercancías en todo el país.

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