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Algunos sectores económicos y productivos del país no perciben el crecimiento de la economía boliviana como lo anunció en días pasados el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro. Según la autoridad, el Índice General de Actividad Económica (IGAE) tuvo un crecimiento del 8,7% hasta junio de este año, y hace un año esa variación era de -12,9%.

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) señaló que el crecimiento del sector industrial fue de 10,7% a junio de 2021. Sin embargo, esa cifra está impulsada por los precios de las materias primas del sector externo. “Las exportaciones industriales totales crecieron 77% producto del efecto del precio en el mercado internacional. Este porcentaje de crecimiento es explicado únicamente con las exportaciones de oro metálico que crecieron 71%, soya 78%, estaño metálico 138%, plata metálica 99% y carne 130%. No teniendo el mismo comportamiento el resto de los rubros de la industria manufacturera del país”, explicó el presidente de la entidad, Ibo Blazicevic.

Al mismo tiempo sostuvo que el mercado interno industrial aún no se reanima, mantiene bajas cifras en sus ventas y experimenta una severa iliquidez. Citó, por ejemplo, que las industrias de bebidas, alimentos, plásticos, muebles de madera, textiles, metal mecánica, cuero, industria gráfica y productos de construcción aún se encuentran en recesión.

El ministro de Economía señaló que el crecimiento actual se registró por el incremento de la actividad minera en un 52,4%, de la construcción con un 32,8%, del transporte y el almacenamiento con 22,6%, de los hidrocarburos con 14,8%, de la industria manufacturera con 10,7%; del consumo y la generación de electricidad, gas y agua con 9,6%; y del comercio con un 9,1%, entre otras.

“Se presenta una caída en las ventas, reducción de los turnos de trabajo, incremento de la capacidad instalada ociosa, estancamiento en la demanda de créditos en el sistema financiero, caída en las importaciones de bienes de capital industrial (maquinaria, equipo industrial), ocasionando que la reactivación economía aún no se sienta en el sector industrial en su totalidad, añadió el presidente de la CNI.

En Cochabamba, el presidente de la Cámara Hotelera, José David Gómez, indicó que, de los 120 afiliados que tiene en el departamento, sólo 70 han retornado a las operaciones, el resto sigue cerrado, alquilando ambientes o se dedican sólo a la gastronomía; otros tres cerraron definitivamente, explicó al diario Los Tiempos.

Gómez aseguró que, a diferencia de 2020, hay una reactivación del 60 por ciento, pero el sector está muy lejos de alcanzar los niveles de 2019. “En agosto ha comenzado a reactivarse, pero los centros de hospedaje no se han llenado ni siquiera en un 50 por ciento, cuando en 2019 alcanzaba un 98 por ciento”, dijo.

La Cámara Departamental de la Construcción de Cochabamba (Cadeco) también se manifestó indicando que las deudas del Gobierno central, gobernaciones y municipios con las constructoras llevaron a que un 50 por ciento de estas paralicen sus actividades. Al menos el 30 por ciento optó por cambiar de actividad, según un censo realizado el 2020 por la institución.

Las finanzas

La CNI resaltó que los datos sobre la baja inflación y estancamiento en la otorgación de créditos en el sistema bancario reflejan la persistencia de la recesión industrial en el mercado interno. 

Según la Cámara, la inflación acumulada a julio de 2021 llegó a 0,44%, cuando en similar periodo de 2020 alcanzó a 0,92%. Los depósitos en el sistema financiero entre fines de 2020 y julio de 2021 subieron en 1%, y los créditos descendieron en -0,1%, lo cual señala el descenso de la liquidez y de la inversión en la economía. “Estas cifras demuestran que el dinamismo en la industria aún es leve y necesita mecanismos de incentivo para alcanzar las cifras del 2019”, reflejó la CNI.

El análisis realizado por la CNI muestra que son cinco los rubros que presentan este crecimiento, en su mayoría commodities. “Nuestra preocupación radica en que las cifras promedio en la mayoría de los casos no refleja la situación general, por lo que, realizar un análisis por rubros de la industria sería el mejor camino, para evitar porcentajes promedio que no muestran las particularidades por rubros o sectores productivos de la industria nacional.

De esta manera se evidenciará que no procede el segundo aguinaldo, evitando de esta manera que se profundice el cierre de actividades económicas, la pérdida de fuentes laborales, menor aporte tributario al Estado e impulsar en contrapartida el contrabando y la informalidad”, subrayó Blazicevic.

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