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La calificadora internacional Moody’s Investors Service advierte una inminente recesión económica del país, afectado principalmente por las secuelas de la cuarentena ante el coronavirus, sobre la alicaída economía boliviana que viene ralentizándose desde 2013.

“La crisis por la pandemia del coronavirus impactará negativamente la ya desacelerada economía boliviana, con calificación de B1 y perspectiva negativa, impulsando la primera recesión del país desde la década de 1980”, señala un informe publicado este miércoles, donde analiza el impacto presente y futuro del brote de la pandemia en la economía de Bolivia.

Prevé que esa situación acelerará la erosión de las reservas fiscales y de sus divisas. En ese sentido, Moody’s también estima que la debilitada actividad económica, junto con un entorno externo desfavorable, provocará una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) real de aproximadamente 3,5% este año, una caída respecto al crecimiento de 2,2% en 2019 y al crecimiento promedio de 4,6% durante el período 2014-2018.

Sobre los efectos negativos por el Covid-19, la calificadora ve que la tendencia hacia un menor crecimiento se viene observando desde 2013, y este 2020 se proyecta un decrecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de hasta un -3%.

“Esperamos un repunte de la actividad económica en 2021. Pero el crecimiento potencial será menor, de menor inversión y debilidad del sector de hidrocarburos. Con elecciones obligatorias para tomar lugar para agosto, la nueva administración tendrá la tarea de corregir el gran problema del país, desequilibrios fiscales y externos, mientras se mantiene la cohesión política y social en un alto país polarizado que todavía se está recuperando de la presidencial anulada y contenciosa del año pasado”, sostiene el informe.

El documento describe que la recesión económica debilitará las finanzas públicas del país y ampliarán el déficit fiscal a casi 13% del PIB este año, desde aproximadamente 6% en 2019. Mientras tanto, el menor volumen de exportaciones de hidrocarburos ubicará el déficit de cuenta corriente en 4,5% del PIB hacia finales de este año.

Riesgo político

Moody’s anticipa que el riesgo político y la incertidumbre de políticas se mantendrá independientemente del resultado de las próximas elecciones en Bolivia dado el clima político complejo y altamente polarizado después de la anulación de las elecciones presidenciales en octubre del año pasado.

Como resultado, el nuevo Gobierno deberá afrontar considerables desafíos sociopolíticos al implementar ajustes a su política fiscal y reformas estructurales, apunta Moody’s.

Recuperación para 2021

La agencia de calificación prevé que el crecimiento del país se recuperará, ubicándose en aproximadamente 2,9% en 2021 y manteniéndose en torno a ese nivel en el mediano plazo a medida que el sector de hidrocarburos del país se ajusta a un menor suministro doméstico y una menor demanda externa.