La miniserie surcoreana ‘Así aprenderás’ (Teach you a lesson), recientemente estrenada en Netflix, ha alcanzado un rotundo éxito a nivel mundial por las historias basadas en hechos reales que se presentan en cada capítulo. Colegios de países que son una potencia o que están en vías de desarrollo, como Bolivia, enfrentan realidades similares: bullying en las aulas, el acoso y la falta de respeto de los estudiantes hacia los docentes, unidades educativas tomadas por pandillas, el miedo que sienten muchos maestros a estudiantes de padres ricos o poderosos y, entre otros, el pago que padres de familia hacen a malos profesores para que mejoren las calificaciones de sus hijos.
Esta serie no solo ha conquistado audiencia, sino que está generando impacto más allá de la ficción. El partido Democrático Coreano teje una propuesta inspirada en la historia, que consiste en crear una organización especializada que, ante todo, proteja la educación, defienda a los profesores de denuncias, conflictos legales y presiones de los padres de familia y de apoderados. Pero esta Oficina de Protección de los Derechos Educativos, o como se la quiera llamar, no utilizaría la violencia física contra el estudiante, como ocurre con la serie, sino que dependería del Ministerio de Educación para asumir un papel de mediador de conflictos.
En nuestro país, el sistema educativo necesita una urgente intervención. Pero no solo para frenar los abusos de alumnos y padres de familia, sino para cambiar métodos de enseñanza, currículo, todo.