El 4 de mayo se ha consolidado como una fecha histórica para Santa Cruz. Hace 18 años, en 2008, los cruceños acudieron a las urnas para aprobar, mediante referéndum, el primer Estatuto Departamental del país, con el 85,4% de los votos. La participación fue masiva, pese a las amenazas de las autoridades de entonces, que incluso advirtieron con detener a dirigentes políticos y cívicos locales. También se desoyeron los intentos de sectores afines al MAS de cercar la ciudad para impedir el cumplimiento de uno de los mandatos del cabildo de enero de 2005: la elección de prefectos por voto popular y la conformación de gobiernos autónomos departamentales.
Producto del movimiento cívico cruceño, este lunes 4 de mayo, en todo el país asumieron funciones las nuevas autoridades de los gobiernos autónomos departamentales y municipales que resultaron favorecidas por el voto popular en las elecciones subnacionales. En el caso de Santa Cruz, la Gobernación y la Alcaldía de la ciudad capital estarán conducidas por dos figuras emergentes en la política, Juan Pablo Velasco y Carlos Manuel Saavedra, respectivamente, que cuentan con la legalidad y legitimidad para liderar los cambios que se requieren en el departamento.
Ambas autoridades encarnan la renovación de la política en Bolivia. Son cabeza visible de un movimiento de jóvenes que asumen retos y desafíos para cambiar el destino de millones de ciudadanos. Su incorporación como autoridades despierta el ánimo en la población, principalmente en los habitantes de Santa Cruz de la Sierra, que deseaban la culminación del fallido mandato del ahora exalcalde Jhonny Fernández. De acuerdo con información proporcionada por la comisión de transición, Saavedra asumirá una Alcaldía con un déficit que supera los Bs 2.500 millones, además de una deuda flotante que ronda los Bs 8.500 millones y con la paralización de algunos servicios, como el de salud y la recolección de basura, por falta de pago.
En su discurso de posesión, Saavedra afirmó que, en los últimos cinco años, durante la gestión de Fernández, la ciudad se estancó e incluso retrocedió; sin embargo, anunció un giro en la conducción y gestión administrativa de la ciudad.
En el caso de la Gobernación, JP Velasco también describió un panorama crítico debido a la crisis económica y a la desinstitucionalización. No obstante, mencionó que “hay fuerza, hay talento, hay gente que ama la tierra, hay gente que no se rinde, y eso cambia absolutamente todo”.
A pesar de las dificultades que admiten que enfrentarán, tanto Velasco como Saavedra confían en otros jóvenes, “sangre renovadora” en la política, que los acompañarán en esta nueva gestión, como son los casos de la vicegobernadora Paola Aguirre, la flamante presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental, María René Álvarez; la concejal Luisa Nayar y el exdirigente agropecuario Rodrigo Suárez, entre otros.
Estos nuevos liderazgos, surgidos en la lucha por la autonomía y por la oposición a la reelección indefinida de autoridades, representan un cambio generacional por sus ideas y convicciones. Este cambio de actores políticos también se percibe en otros departamentos del país, como en Pando y Tarija, que eligieron a Gabriela de Paiva y a María René Soruco como las primeras gobernadoras surgidas del voto popular.
El relevo político hace bien al país y la esperanza se centra en estas jóvenes autoridades que estarán en funciones a partir de esta fecha histórica autonómica.