Hasta hace poco más de un año el nombre de Juan Pablo Velasco era desconocido para la mayoría de los bolivianos. El joven cruceño, que cumplió 39 años el pasado 9 de abril, se mantenía como un emprendedor tecnológico de bajo perfil. Aparentemente estaba lejos de la política. Su salida del anonimato se produjo el 15 de mayo de 2025 cuando el exmandatario y entonces candidato a la Presidencia por la Alianza Libre, Jorge Tuto Quiroga, lo presentó públicamente como su compañero de fórmula para las elecciones generales convocadas para el 17 de agosto del año pasado.
La dupla Quiroga – Velasco pasó a diputar la segunda vuelta electoral contra el binomio Rodrigo Paz – Edmand Lara, que finalmente se alzó con la victoria en los comicios del domingo 19 de octubre de 2025. El resultado no significó una derrota para el joven político cruceño, por el contrario, la experiencia adquirida durante la campaña al lado de Tuto lo catapultó hacia la candidatura a la Gobernación de Santa Cruz. En menos de un año se transformó en un político con proyección y futuro en Bolivia.
JP, como se hizo conocido en todo el país, se presentó en las subnacionales como el candidato joven, de la renovación, del cambio, el emprendedor exitoso y de la innovación tecnológica. En lo político propuso la creación del Viru Viru Hub, la descentralización de los servicios de salud y aplicar un modelo de concesiones para la construcción de hospitales; además, de incorporar la tecnología en todas las áreas y provincias de Santa Cruz.
El domingo 19 de abril se convirtió en gobernador de Santa Cruz, elegido en una inédita segunda vuelta que disputó contra Otto Ritter y asumió funciones el 4 de mayo, a escasos 11 días de completar un año en el mundo de la política boliviana.
En apenas dos meses de gestión, JP inició un proceso de reestructuración en Salud que permite un ahorro de Bs 30 millones. Además, la Gobernación incorporó un plan de descongestionamiento de filas de pacientes en los hospitales públicos dependientes de la administración departamental y trabaja en un reajuste presupuestario incorporando aplicaciones móviles para gestionar turnos.
Sin embargo, el gobernador cruceño sorprendió e impactó por su capacidad de negociación y por su valentía para ingresar a las poblaciones consideradas bastiones duros del MAS. En San Julián JP se reunió con los interculturales del Núcleo Cuatro, que mantenían dos puntos de bloqueos en la carretera que conecta al departamento con Beni desde hacía 30 días. En esta ocasión no hubo disparos ni violencia, como había sucedido en un anterior intento de desbloqueo.
El domingo, Velasco se desplazó a la provincia Ichilo para dialogar con los manifestantes que mantenían cortada la ruta. Era el único bloqueo activo en Santa Cruz. El gobernador consiguió un acuerdo con los sectores movilizados solo con diálogo. La participación del gobernador impidió el uso de la fuerza pública y se garantizó el libre tránsito por las carreteras del departamento.
Los acuerdos suscritos con campesinos e indígenas están dirigidos a garantizar la transitabilidad y el abastecimiento en las rutas estratégicas del oriente boliviano; así como a mejorar la calidad de vida de los pueblos de Santa Cruz.
Dos meses son insuficientes para emitir juicios definitivos sobre una gestión, pero sí alcanzan para reconocer señales alentadoras. En un país acostumbrado a la confrontación, la capacidad de diálogo, la búsqueda de consensos y la voluntad de innovar constituyen, por ahora, la sorpresa grata de JP y una promesa que Santa Cruz espera ver consolidada en los años por venir.