Dos adolescentes cruceños de 14 y 15 años, Adrián Guevara Roca y Santiago Zapata Álvarez, ambos estudiantes de CuMeCo, desarrollaron un mundo digital replicando en centro ceremonial de Tiwanaku en Minecraft que llaman Tiwanakucraft.
La iniciativa es un aporte al patrimonio digital e histórico del país, pero también es una declaración de una generación gamer, sofisticada y conectada al mundo por la tecnología.
Para sus jóvenes creadores, la historia aprendida en la escuela no debería abarcar únicamente las exposiciones escolares y el llenado de cuadernos, sino sumergirse en servidores globales donde el futuro realmente se está construyendo.
¿En qué consiste?
Los videojugadores explorarán un mapa a escala natural que reimagina el esplendor de Tiwanaku. El mapa abarca la ciudad imperial y se extiende hasta las orillas del lado sur del Lago Titicaca.
Los jugadores podrán recorrer estructuras como el Templete Semisubterráneo, traspasar la Puerta del Sol en Kalasasaya, ascender a la Pirámide de Akapana, recorrer los sukakollos (camellones agrícolas) e incluso navegar en balsas de totora y escalar las montañas que abrazan a Tiwanaku.
Hay dos maneras de experimentar Tiwanakucraft. Una es educativa, buscando a 120 arqueólogos (NPC: personajes virtuales) que narran la historia de Tiwanaku basada en evidencias científicas. La otra es en modo Hero Action, una experiencia de parkour y batallas épicas, diseñada para que el aprendizaje sea un reto de supervivencia y adrenalina.
La institución
Para el director de CuMeCo, Jonathan Roca Figueroa, “la construcción de Tiwanaku en Minecraft es un ejercicio multidisciplinario y colaborativo, basado en los intereses genuinos de estudiantes e impulsado por el autoaprendizaje asistido por la tecnología”.
Detalló, por ejemplo, que los estudiantes “necesitan conocer medidas, áreas, tamaños y distancias de las pirámides y la ciudad imperial; eso es matemáticas y geometría. Necesitan recrear un ecosistema andino de montañas, el lago, plantas y especies andinas; eso es geografía y naturaleza. Necesitan comprender el origen y caída de Tiwanaku; eso es historia y arqueología. Investigaron sobre su economía, agricultura, sociedad, vestimenta y ritos, redactando microtextos educativos que expresan los personajes virtuales en el juego; eso es lenguaje e investigación. Y, sobre todo, mejoraron sus competencias digitales: cartografiando la zona con Google Maps, usando la inteligencia artificial, diseñando skins, configurando servidores públicos, optimizando sus ordenadores y editando videos para las redes”.