El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset se declaró no culpable de los cuatro delitos que le atribuye la justicia federal de Estados Unidos durante una audiencia realizada este miércoles en el Tribunal del Distrito Este de Virginia, donde además quedó establecido el cronograma procesal que dará paso al juicio que fue pospuesto para el 11 de enero de 2027.
La información fue confirmada a EL DEBER por su abogado defensor, Santiago Moratorio, quien explicó que durante la audiencia de control del trámite y formalización de cargos, su cliente rechazó las acusaciones formuladas por la Fiscalía estadounidense.
"El día de hoy se llevó a cabo la audiencia de status conference (audiencia de control de trámite) y arraignment (audiencia de formalización de cargos), en la cual mi cliente se declaró no culpable, fijándose asimismo el cronograma procesal correspondiente", señaló Moratorio.
La comparecencia se realizó días después de que la Fiscalía de Estados Unidos ampliara la acusación contra Marset, incorporando tres nuevos delitos a la causa iniciada en 2024, cuando únicamente era investigado por conspiración para el lavado de dinero.
Con la nueva imputación, el uruguayo enfrentará cargos por conspiración narcoterrorista, conspiración para poseer cocaína con intención de distribuirla a bordo de una embarcación bajo jurisdicción estadounidense, lavado de dinero y conspiración para lavar activos, delitos que podrían derivar en una condena de cadena perpetua si es declarado culpable.
Juicio pospuesto para 2027
Fue el fiscal Anthony T. Aminoff, quien solicitó que el juicio de Marset se posponga hasta marzo de 2027, alegando al Tribunal del Distrito Este de Virginia que necesitaba obtener visas para los agentes de la Policía de Bélgica y Colombia que participaron en la investigación que comenzó en 2021.
Sin embargo, uno de los abogados de Marset, Robert Feitel, solicitó al juez que el juicio de Marset se celebrara en noviembre de 2026. Esta solicitud fue cuestionada por los fiscales federales, pues argumentaron que no tendrían tiempo suficiente para tramitar los visados de los testigos extranjeros.
Por esta razón, el juez de distrito Rossie D. Alston optó por una solución intermedia y fijó la fecha de continuación del juicio para el 11 de enero de 2027, previendo dos semanas o más para lo que consideró un caso “complejo”.
El fiscal Aminoff preveía la presencia de testigos de varios países extranjeros, lo que requeriría traductores y traducciones juradas de documentos, textos, correos electrónicos y otras comunicaciones. Además de que, algunos testigos deberán obtener autorización de sus respectivos gobiernos para poder declarar, por lo que describió el proceso como “un juicio logísticamente complejo”.
Por su parte, el abogado Feitel no ocultó su disgusto con el retraso de la fecha de juicio de Marset y señaló que él había sido fiscal federal y que llevó casos internacionales de narcotráfico sin requerir bastante tiempo de aplazo.
Nueva acusación involucra a Bolivia
Según el expediente, entre 2018 y el 13 de marzo de 2026, fecha en que fue capturado en Santa Cruz de la Sierra, Marset habría coordinado una red dedicada al tráfico de cocaína desde Bolivia, Perú y Colombia hacia Europa, utilizando aeronaves, embarcaciones, el sistema financiero internacional y criptomonedas para mover ganancias ilícitas.
La Fiscalía estadounidense sostiene que parte de esos recursos circuló mediante bancos corresponsales con sede en Estados Unidos antes de ser enviados nuevamente a Bolivia y Perú para financiar nuevas operaciones de narcotráfico, argumento con el que fundamenta la jurisdicción de ese país para procesar al acusado.
El nuevo documento, presentado por el equipo del fiscal federal Anthony T. Aminoff, sostiene que Marset lideraba el PCU, organización a la que las autoridades estadounidenses atribuyen actividades de narcotráfico, lavado de dinero y acciones consideradas terroristas bajo la legislación de ese país.
Según la acusación relevada este lunes, la estructura criminal obtenía cocaína en Bolivia, Perú y Colombia para enviarla principalmente a Portugal, España, Países Bajos y Bélgica, utilizando puertos de Brasil, Paraguay y Uruguay. Los fiscales aseguran que algunos cargamentos superaban las 10 toneladas de droga, además de emplear embarcaciones clandestinas para transportar cocaína.
El escrito judicial también sostiene que la organización utilizó complejas operaciones financieras para lavar las ganancias del narcotráfico. De acuerdo con la investigación, millones de dólares obtenidos por la venta de cocaína en Europa eran canalizados mediante bancos corresponsales en Estados Unidos para terminar principalmente en Bolivia y Perú, donde presuntamente eran utilizados para adquirir nuevos cargamentos de droga.
La acusación señala además que Marset empleaba criptomonedas, especialmente USDT (Tether), para mover dinero proveniente de actividades ilícitas, de acuerdo a publicaciones de medios uruguayos. De hecho, el mismo Marset confirmó en una carta que tiene $us 4 millones en criptomonedas.
Con la declaración de no culpabilidad, el proceso judicial entra ahora en su siguiente etapa, que continuará el 11 de enero de 2027, cuando el tribunal avance con el tratamiento formal de los cuatro cargos que pesan sobre el presunto líder del denominado Primer Cartel Uruguayo.