Sebastián Marset aseguró ante la Justicia estadounidense que fue expulsado de Bolivia y entregado directamente a agentes de la DEA sin una orden de arresto ni un procedimiento formal de extradición, en una carta enviada desde la cárcel de Virginia donde además reclama un juicio justo y el acceso a una nueva defensa legal.
El uruguayo presentó una carta ante la jueza Rossie Alston Jr., del Tribunal de Distrito del Este de Virginia, en la que denuncia una serie de supuestas vulneraciones a sus derechos desde el momento de su captura en una vivienda, ubicada en la avenida Piraí y tercer anillo, ocurrida el 13 de marzo de 2026.
Según el documento, Marset sostiene que fue retirado de su domicilio en Santa Cruz de la Sierra a las 03:00 de la madrugada “sin una orden de allanamiento ni una orden de arresto” y que ese mismo día fue expulsado del territorio boliviano para ser entregado directamente a agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
“Fui expulsado del país y entregado directamente a agentes de la DEA, en lo que constituye una entrega irregular que viola tratados internacionales y el principio de especialidad”, señala el escrito remitido a la magistrada.
La carta forma parte de una nueva estrategia de defensa impulsada por Marset, quien decidió sustituir a todo su equipo jurídico a pocos días de una audiencia clave programada para el 1 de julio. Los abogados Gene Rossi, Michael Padula y Rodrigo da Silva fueron reemplazados por Robert Feitel, Sandi S. Rhee y Joseph Douglas King.
Cuestiona su arresto y traslado a Estados Unidos
En su versión, Marset afirma que al llegar el 14 de marzo al Aeropuerto Internacional Dulles, en Virginia, solicitó un abogado, pero su petición habría sido ignorada. También sostiene que fue interrogado sin asistencia legal y que posteriormente se elaboró un informe con declaraciones que, según él, nunca realizó.
El uruguayo argumenta que estas actuaciones vulneraron derechos constitucionales garantizados por la Quinta y Sexta Enmiendas de Estados Unidos.
Asimismo, señala que durante su traslado a un centro de detención fue objeto de presiones relacionadas con activos en criptomonedas y cuestiona el accionar de los investigadores federales que participaron en el operativo.
Otro de los puntos centrales de la carta es la denuncia de supuestas trabas para reunirse con sus nuevos representantes legales. Marset pidió a la jueza que ordene facilitar el acceso de los abogados Robert Feitel y Sandi Rhee, quienes asumirán formalmente su defensa.
Además, solicitó que se tomen medidas para evitar cualquier contacto con agentes de la DEA involucrados en la investigación durante futuros traslados o diligencias judiciales.
Se declara inocente
En la parte final de la misiva, Marset reiteró que no acepta las acusaciones formuladas en su contra y aseguró que buscará demostrar su inocencia durante el proceso judicial. “No soy culpable de los cargos formulados en mi contra y estoy preparado para demostrarlo”, escribió.
El uruguayo también manifestó que su objetivo es contar con una representación legal adecuada y acceder a un proceso que garantice el respeto a sus derechos.
La presentación de la carta ocurre a una semana de una nueva audiencia judicial en Estados Unidos. Según documentos incorporados al expediente, la defensa y la Fiscalía habían solicitado previamente más tiempo para continuar conversaciones relacionadas con un eventual acuerdo de culpabilidad.
Marset permanece detenido en el Centro de Detención de Alexandria, Virginia, mientras enfrenta cargos vinculados a presuntas operaciones de lavado de dinero y narcotráfico. En caso de una eventual condena por conspiración para cometer lavado de activos, podría enfrentar hasta 20 años de prisión, además de sanciones económicas previstas por la legislación estadounidense.