Svetlana Grković, quien viajaba con su marido Ljubisa Karović desde Salónica (Grecia) a Memmingen (Alemania), declaró a la emisora pública griega ERT que él estuvo "afuera hasta el pecho" durante dos minutos. "Reaccioné de inmediato y le agarré las piernas. Pensé: 'Si morimos, morimos juntos'", declaró Grković al medio serbio Nova.