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El sector industrial trabaja a media máquina. La extensión de la cuarentena y las restricciones, hacen que la operación laboral se lleve a cabo en horario reducido y extremando las medidas de bioseguridad. De esta manera se lleva adelante el día a día de las 370 empresas del Parque Industrial en la capital cruceña.

"Se han reducido horarios de trabajo y, desde luego, hay preocupación por lo que sucede. Sabemos que las medidas serán para el beneficio de todos y que se debe atender el tema de salud", expuso Jorge Cwirko, presidente de la Asociación de Empresarios del Parque Industrial de Santa Cruz, al referirse a las restricciones.

El ejecutivo, sostuvo que se dio celeridad a los pases de circulación y se subsanaron los problemas para la obtención de los mismos (la entrega ahora depende del Viceministerio de Seguridad Ciudadana). Sin embargo, la cuarentena total que rige en Santa Cruz frena la reactivación.

La Gobernación cruceña, informó de que las restricciones establecidas se enmarcan, entre otros ámbitos, en las actividades públicas y privadas (excepto los servicios esenciales, entre ellas las industrias) y la suspensión del transporte de pasajeros (incluso transporte aéreo) aunque las empresas pueden contratar vehículos de transporte público para movilizar a su personal.

Por otro lado, hay industrias, principalmente las de alimentos, que trabajan aisladas y no permiten el ingreso de visitas o personal ajeno a las plantas. La premisa, es garantizar la producción y proteger la salud de los operarios.

Del mismo modo, hay empresas que se han visto en dificultades para transportar sus mercancías, debido a los bloqueos en las rutas del departamento. Las medidas de presión, son lideradas por los alcaldes de municipios cruceños, al no ser atendidas sus demandas para recibir recursos para la lucha contra el virus.

En días pasados, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Ibo Blazicevic, manifestó que solo el 70% de 35.000 industrias estaba operando a escala nacional, pese al ingreso de la cuarentena dinámica y a la luz verde estatal para retomar labores.

Según el ejecutivo, hay empresas que solo operan con el 40% de su capacidad instalada. Aunque hay flexibilización, la cuarentena y baja movilización para hacer compras lleva a los consumidores a adquirir productos más básicos, mientras hay otros que no tienen demanda.

Pese a este escenario, el sector privado es consciente de que el aumento progresivo de casos positivos por Covid-19, exige extremar medidas y dar prioridad a la salud, pero también considera que es necesario atender la salud de las empresas afectadas.