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El cómputo final deja preguntas sin responder

Editorial El Deber 26/10/2019 03:00

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El Tribunal Supremo Elec­toral presentó el informe del cómputo al 100% y hay muchas dudas sobre el trabajo de los vocales. Se ha concluido el conteo en medio de denuncias de fraude, planteadas tanto por Comunidad Ciudadana como por informáticos en La Paz.

Los miembros del Órgano Elec­toral no explicaron cómo es que se entrega el resultado al 100% des­pués de que el Tribunal Departa­mental Electoral (TED) de Beni había aceptado que se repita la vo­tación en cuatro mesas de sufragio. 

Los responsables de esta regional informaron de que fue una orden de los vocales nacionales la que hizo que se desestime el pedido de repetición del sufragio, indicando que no había argumentos para ello.

El TSE tampoco explicó por qué se concluyó el conteo de Potosí al 100% cuando se había informado del extravío de 100 actas en ese de­partamento. 

El presidente del TED dijo que se rellenó el cómputo de esas 100 actas con las fotografías que habían sido enviadas a través del sistema de Transmisión Rapida de Resultados Electorales (TREP), omitiendo que los datos de ambos no son compatibles, de acuerdo a la aclaración que hizo el mismo ministro de Justicia, Héctor Arce, durante su comparecencia ante el Consejo Permanente de la Organi­zación de Estados Americanos. 

El TSE suspendió la transmisión rápida de datos de manera inexpli­cable desde la noche del domingo (indicando que había segunda vuelta) hasta la noche del lunes. 

Cuando se retomó el sistema, los datos tenían una variación que ade­lantaba el triunfo de Evo Morales en primera vuelta. La presidenta ensayó la explicación a los medios de que lo hizo porque se había iniciado el cómputo oficial, como si ambos procedimientos fueran complementarios; a los observa­dores de la OEA les dijo que hubo fallas técnicas. 

A su vez, la presen­tación boliviana en la OEA señaló que el problema se debió a que en las zonas rurales no hay internet.

 Sobraron los argumentos y, de tantos que eran, no se sabe cuál es el más certero. Además, hay denuncias de su­puesto fraude, tanto de parte de Comunidad Ciudadana como de informáticos de la Universi­dad Mayor de San Andrés (UM­SA). 

En la última se puntualizan 12 irregularidades, entre las que hallaron 1.085 actas que sufrie­ron modificaciones que favore­cen en votos al partido de Evo Morales y restan a Carlos Mesa. Al respecto, la presidenta del Órgano Electoral dijo que re­cibirá la denuncia y prometió analizarla. Esperemos que sea así. 

¿Qué ocurrirá si comprue­ba que realmente hubo fraude? ¿Dará marcha atrás? Mientras todo eso ocurre, la Misión de observadores de la OEA evidenció que la sumato­ria de situaciones irregulares ha mellado la credibilidad en el TSE y la confianza ciudadana en los votos. 

Tanto este organismo co­mo la Unión Europea recomien­dan que se celebre una segunda vuelta electoral, lo que es recha­zado por Evo Morales, mientras que la oposición –ahora unida-exige una nueva ronda de votos. 

Lo que queda pendiente es una auditoría que hará la OEA a los resultados, pese a que el presidente ya se ocupó de des­acreditar al jefe de la misión de observadores por su informe y pedir que también sea sometido a una evaluación.

Así las cosas, se cumplió el tercer día de paro, contundente­mente acatado en la mayor parte de Santa Cruz. 

La ciudadanía es­tá en las calles bloqueando y aún sin saber cuál será el desenlace de este complejo problema. 

No nos cansamos de reco­mendar que la actitud pacífi­ca sea la norma, que no haya provocaciones de ninguno de los bandos en conflicto. 

Que prevalezca la conciencia y que se asuma la responsabilidad individual en una consigna que busca la paz social para Bolivia.