Escucha esta nota aquí

La pareja de Fernando Valenzuela, uno de los implicados en el caso de la supuesta compra con sobreprecio de los 170 respiradores españoles durante la gestión de la expresidenta Jeanine Áñez, es ahora la directora jurídica del Ministerio de Gobierno.

Este medio pasó la pregunta a esa repartición de Estado, pero no recibió respuesta. El periodista Carlos Valverde dio a conocer en su cuenta de Twitter, que la pareja de Valenzuela, uno de los implicados en el caso respiradores por la compra con presunto sobreprecio durante la pandemia, tiene un cargo alto en el despacho del ministro Eduardo del Castillo.

“Valenzuela era nomás importante en el Ministerio de Salud; se estableció que tuvo que ver con el tema de los respiradores; manejó lo legal. Bueno… ahora su esposa trabaja en el Ministerio de Gobierno, es Directora Jurídica. No están lejos del poder”, dijo el periodista cruceño en sus redes sociales.

El diputado de Comunidad Ciudadana (CC), Wálter Villagra, comentó que este caso demuestra que el MAS “no solamente maneja la justicia, sino que beneficia a familiares de personas que tienen su misma línea política y están metidos en casos de corrupción”. Ni siquiera se sabe si es que Valenzuela sigue o no en la cárcel, “por eso es importante que llevemos adelante el requerimiento de CC de cambiar la justicia y que el Ministerio de Justicia ha escuchado: hacer una reforma constitucional parcial para cambiar ese órgano del Estado que tiene muchos problemas”, dijo. 

Fernando Valenzuela fue exdirector jurídico del Ministerio de Salud. El 19 de mayo de 2020 fue detenido por el caso de la presunta compra con sobreprecio de los respiradores españoles. Sin embargo, horas antes de su captura, tuvo una comunicación telefónica de 16 minutos con la expresidenta de Diputados y exministra de esa cartera de Estado, Gabriela Montaño (MAS).

En el celular de Valenzuela, quien fue enviado entonces a la cárcel de San Pedro junto al exministro Marcelo Navajas, las autoridades ubicaron dos números de la exministra, uno al que él identificó como ‘Gabriela’, y el otro como ‘Lily’, que es el segundo nombre de la exautoridad que estuvo asilada en Buenos Aires, y ahora anunció su retiro de la política.

Las investigaciones señalaron que durante el periodo en el que Aníbal Cruz y Marcelo Navajas eran ministros de Salud, en el gobierno de Áñez, el funcionario tuvo varias comunicaciones con Gabriela Montaño. Ambos intercambiaron también chats de Whatsapp.

Entonces, el ahora exministro de Gobierno, Arturo Murillo expresó que tenía “serias sospechas de que Montaño estuvo coordinando todo ese tiempo con Valenzuela. Sabemos que este señor fue uno de los principales operadores del MAS, que nunca dejó de estar en contacto con ella y la información que tenemos nos indica de que la comunicación era fluida”. 

Se preguntó “¿Qué tiene que ver Montaño con los respiradores?, ¿Era parte del sobreprecio o era parte de la conspiración?, ¿era parte de la corrupción o era parte de la conspiración?, ¿o tal vez era parte de los dos?”.

La exministra, a través de su cuenta de Twitter, respondió en su momento a Murillo: “En serio, justo cuando Jeanine Áñez necesita tapar ante el país el hecho más perverso de corrupción, Arturo Murillo hace un anuncio que pretende involucrarme a mí que estoy con refugio político hace seis meses fuera de Bolivia. Esto es una burla, esto no lo puede tolerar nadie”.

Contexto

Valenzuela fue identificado por Luis Fernando Humérez (testigo clave), quien ya salió de prisión en los últimos días, como quien vinculó al Ministerio de Salud con él y otros dos intermediarios (Wálter Zuleta, defensor de Gabriela Zapata y radicado en Lima, Perú, quien a su vez se vinculó con Iñaqui García, representante de la empresa GPA Innova, firma que al final vendió los respiradores al Ministerio de Salud).

Según Humérez (quien arguyó que lo presionaron para declarar), él, Zuleta e Iñaqui, cada uno iba a ganar 340.000 dólares por haber hecho las gestiones. Humérez, en su declaración ante la Fiscalía, dijo que Valenzuela le dio el visto bueno para que haga la intermediación con el proveedor de España.

Cuando le preguntaron al exministro Marcelo Navajas, en su declaración informativa, qué instancia del ministerio elaboró las especificaciones técnicas para la adquisición de los 170 respiradores, respondió que “le fueron proporcionadas por el doctor Valenzuela”, quien le señaló que “estas unidades ya habrían sido valoradas por alguna unidad del Ministerio de Salud y es por esto que les dije que si ya tienen las especificaciones de un ventilador pulmonar de emergencia inicien la compra por los canales correspondientes con carácter de urgencia”.

Cuando los investigadores insistieron sobre el papel de Valenzuela, la exautoridad Navajas dijo: “Yo le encargué a él de manera verbal que se ocupe del seguimiento y del proceso de contratación y no estoy seguro de haberle dado instrucción escrita”.

Ante la evidente relación de confianza, los investigadores consultaron por tercera vez cómo conoció a su director jurídico. “Lo conozco desde el 8 de abril, día que asumo el ministerio. Él era encargado del área jurídica, tenía conocimientos de todo el manejo jurídico del ministerio”, repitió Navajas.

Refirió que unas semanas después supo que esta persona “había tenido relación con el partido del MAS, lo que a mí no me importaba porque yo no he ido al Ministerio para buscar o traer a trabajar a nadie, yo lo que hice es ver su profesionalismo y capacidad, que eran adecuadas”.

El también exministro Aníbal Cruz dijo que no fue al ministerio como “cazador de pitufos (en alusión al color del MAS), sino a hacer gestión”. Evaluó que tras 14 años de gestión del MAS, era imposible saber quién realmente era o no masista. “En el curso de la gestión fui detectando gente que efectivamente perjudicaba la gestión y la retiraba”, señaló.

Cuando se le preguntó específicamente sobre el abogado Fernando Valenzuela, respondió que “él era de la Unidad Jurídica. Puedo decir que en su función es una persona experta, en el tema de resoluciones ministeriales, de todas esas cosas, y yo no podía prescindir de él porque no tenía a otra persona con esas características”.

Posteriormente, el exministro Murillo reveló que en tres ocasiones pidió a Cruz que despida a Valenzuela, y que también lo hizo la presidenta, y el exministro les dijo que no lo había hecho “por pena”, y luego indicó que ya lo había retirado, pero en realidad permaneció ahí. Sobre Navajas, Murillo advirtió que pagó las consecuencias de “no limpiar” su ministerio.

Comentarios