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Bolivia y los escenarios de solución

Editorial El Deber 24/10/2019 03:00

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Se cumplió el primer día de paro cívico nacional. Hubo acatamiento en seis de nueve departamentos. En esta jornada también el presidente Evo Morales le habló al país, lo hizo por primera vez después de las elecciones y sus palabras eran esperadas con expectativa. También el protagonismo lo tuvo la Organización de Estados Americanos, ya que, en una sesión extraordinaria del Consejo Permanente, se leyeron las conclusiones y recomendaciones de la Misión de Observadores acerca de los comicios en nuestro país, las mismas que también fueron presentadas en La Paz.

La misión de observadores de la OEA emitió ayer su informe final sobre el acompañamiento de las elecciones nacionales. Sus conclusiones son contundentes y se pueden resumir en dos: la recomendación de que haya segunda vuelta electoral aún a pesar de que Evo Morales logre más del 10% de diferencia con relación al segundo más votado, porque considera que la diferencia será mínima, pero que puede ser la salida frente al momento de alta tensión política existente en el país. 

La otra gran conclusión puntualiza la falta de cumplimiento de principios básicos como transparencia, equidad y otros que deben regir el proceso democrático; observa la falta de credibilidad causada por la ausencia de claridad y transparencia de los sistemas de transmisión preliminar y cómputo definitivo de datos; finalmente señala la debilidad institucional electoral.

El presidente Evo Morales, por su parte denunció que quieren darle un golpe de Estado, llamó a una movilización para defender el triunfo que considera que obtuvo y llamó racistas a quienes cuestionan los datos (aún no definitivos) proporcionados por el Órgano Electoral. 

Carlos Mesa le respondió que quien viola la Constitución es él; lo acusó de haber ordenado al Órgano Electoral que se paralice la transmisión de datos que dio lugar a la crisis que se vive ahora y de disponer la ejecución de un fraude.

El país está en un momento de alta tensión. De todo lo registrado, hay que concluir que el Órgano Electoral, con sus vocales actuales, ha perdido la credibilidad ciudadana. Por tanto, debe haber un acuerdo político nacional para elegir a nuevos integrantes de este fundamental poder. Vienen nuevas elecciones y urge contar con árbitros que merezcan la fe del pueblo.

La situación nacional es altamente compleja. Las capitales y algunas provincias de seis departamentos están paralizadas y la violencia no ha estado ausente, aunque solo sea en hechos aislados. Además, la comunidad internacional está pendiente de lo que ocurre en Bolivia y esto puede minar la imagen del presidente y de su Gobierno.

La tranquilidad general puede verse afectada si se producen choques entre quienes piden segunda vuelta y quienes respaldan la tesis de que Evo Morales ganó en primera vuelta. Ante la falta de credibilidad en el Órgano Electoral, lo más sensato será llegar a un acuerdo político nacional para que haya un Tribunal Supremo Electoral renovado y que se convoque a una segunda vuelta, a fin de que sea el voto de los ciudadanos (el soberano al que los poderes deben someterse) el que defina quién debe ser el gobernante de Bolivia por los próximos cinco años.

Sin duda, un acuerdo de esa naturaleza será la única llave que permitirá pacificar al país y evitar peores consecuencias. Insistimos, el tiempo apremia. No debe permitirse ni provocarse una escalada de violencia. Las consecuencias serán funestas.